El movimiento obrero revolucionario posee una larga trayectoria y, desde que los trabajadores asimilaron las ideas socialistas y comunistas, han luchado por liberarse del capitalismo y de sus cadenas. Una de las experiencias
revolucionarias más importantes del proletariado fue la Comuna de París, cuya experiencia comunera sirvió de referencia para Marx, Engels y Lenin, que vieron cómo, por primera vez, el proletariado, sin estar bajo la tutela de la
burguesía, emprendía un proceso revolucionario propio que terminó siendo aplastado por la complicidad franco-prusiana.
He aquí algunas de las citas de Marx y Lenin sobre la Comuna de París:
“He aquí su verdadero secreto: la Comuna era, esencialmente, un gobierno de la clase obrera, fruto de la lucha de la clase productora contra la clase apropiadora, la forma política al fin descubierta que permitía realizar la emancipación económica del trabajo […] ¡La Comuna, exclaman, pretende abolir la propiedad, base de
toda civilización! Sí, caballeros, la Comuna pretendía abolir esa propiedad de clase que convierte el trabajo de muchos en la riqueza de unos pocos. La Comuna aspiraba a la
expropiación de los expropiadores. […] A los ojos del ejército prusiano, que había
anexado a Alemania dos provincias francesas, la Comuna anexaba a Francia los obreros del mundo entero.” (K. Marx, La guerra civil en Francia, 1871)
“Últimamente, las palabras dictadura del proletariado han vuelto a sumir en santo
horror al filisteo socialdemócrata. Pues bien, caballeros, ¿queréis saber qué faz presenta esta dictadura? Mirad a la Comuna de París: ¡he ahí la dictadura del proletariado!” (F. Engels, Introducción a la Guerra Civil en Francia, 1891)
«Después del golpe de Estado que puso remate a la Revolución de 1848, Francia cayó durante 18 años bajo el yugo del régimen napoleónico, que llevó al país no solo a la
ruina económica, sino también a una humillación nacional. Al sublevarse contra el viejo régimen, el proletariado asumió dos tareas, una nacional y la otra de clase: liberar a Francia de la invasión alemana y liberar del capitalismo a los obreros mediante el socialismo. Esta combinación de las dos tareas constituye el rasgo más peculiar de la Comuna. […]
La comuna fue un ejemplo brillante de cómo el proletariado sabe cumplir unánime las
tareas democráticas, que la burguesía sólo sabía proclamar. Sin ninguna legislación complicada, con toda sencillez, el proletariado, que había conquistado el poder, llevó a
cabo la democratización del régimen social, suprimió la burocracia y estableció la
elección de los funcionarios por el pueblo. Mas, pese a todos sus errores, la Comuna constituye un magno ejemplo del más importante movimiento proletario del siglo XIX.”
(V.I. Lenin, Enseñanzas de la Comuna, 1908)





