IDEALES, BATALLAS Y REALIZACIONES DE BOLÍVAR


                          Por: Franklin Ledezma Candanedo,
                  Periodista del Corinto Bolivariano: Panamá (*)

Simón Bolívar participó en 427 combates en diferentes batallas
memorables, entre grandes y pequeños; dirigió 37 campañas, donde
obtuvo 27 victorias, 8 fracasos y un resultado incierto; recorrió a
caballo, a mula o a pie cerca 90 mil kilómetros, algo así como dos
veces y media la vuelta al mundo por el Ecuador; Escribió cerca de 10
mil cartas, según cálculo de su mejor estudioso, Vicente Lecuna; de
ellas, se conocen 2939 publicadas en los 13 tomos de los Escritos del
Libertador; su correspondencia está incluida en los 34 tomos de las
Memorias del general Florencio O’Leary; escribió 189 proclamas, 21
mensajes, 14 manifiestos, 18 discursos y una breve biografía, la del
general Sucre.

Personalmente, o bajo su inspiración, se redactaron cuatro
Constituciones, a saber: la Ley Fundamental del 17 de diciembre,
creadora de Colombia (Angostura); la Constitución de Cúcuta (1821); el
proyecto de Constitución para Bolivia (1825); y el decreto orgánico de
la dictadura (1828).

 No tuvo tiempo para completar su obra magna: la unidad política de
Latinoamérica, la liberación de Cuba y Puerto Rico, el apoyo a
Argentina contra el imperio brasileño, la Confederación Andina (1825),
la ayuda a la propia España para liberarse de las monarquitas (1826),
en fin, el establecimiento de una sociedad utópica, donde se logrará
«la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social
y la mayor suma de estabilidad política» (1819).

En 20 años de intensa vida política, 7538 días de actividad
revolucionaria, a partir de su misión diplomática a Londres (1810) y
hasta su deceso en Santa Marta, casi no hubo día en que no redactara
una carta o emitiera un decreto, o que recorriera 13 kilómetros
diarios en promedio.

Destacamos que Bolívar, el caraqueño genial, por los hechos descritos
previamente se perpetúa en la memoria y en los corazones de los
habitantes de la Patria Grande y, más aún, después que escribió en
Riobamba el hermoso poema Mi delirio sobre el Chimborazo, letras que
dedicó al Taita Chimborazo.

Yo venía envuelto con un manto del Iris, desde donde paga su tributo
el caudaloso Orinoco al dios de las aguas. Había visitado las
encantadas fuentes amazónicas, y quise subir al atalaya del universo.
Busqué las huellas de la Condamine y Humboldt; seguílas audaz, nada me
detuvo; llegué a la región glacial; el éter sofocaba mi aliento.
Ninguna planta humana había hollado la corona diamantina que puso las
manos de la eternidad sobre las sienes excelsas del dominador de los
Andes.

Yo me dije: este manto del Iris que me ha servido de estandarte ha
recorrido en mis manos regiones infernales, surcado los ríos y los
mares y subido sobre los hombros de los Andes; la tierra se ha
allanado a los pies de Colombia, y el tiempo no ha podido detener la
marca de la libertad. Belona ha sido humillada por el resplandor del
Iris, ¿y no podré yo trepar sobre los cabellos canosos del gigante de
la tierra?

¡Sí podré!  y arrebatado por la violencia de un espíritu desconocido
para mí que me parecía divino, dejé atrás las huellas de Humboldt
empañando los cristales eternos que circundan el Chimborazo.

Llegó como impulsado por el genio que me animaba, y desfallezco al
tocar con mi cabeza la copa del firmamento; tenía a mis pies los
umbrales del abismo.

Un delirio febril embarga mi mente; me siento como encendido por un
fuego extraño y superior, era el Dios de Colombia que me poseía.

De repente se me presenta el tiempo. Bajo el semblante venerable de un
viejo cargado con los despojos de las edades; ceñudo, inclinado,
calvo, rizada la tez, una hoz en la mano…

Los límites de mi imperio los señala el infinito; no hay sepulcro para
mí, porque soy más poderoso que la muerte; miro lo pasado; miro lo
futuro, y por mi mano pasa lo presente.

¿Por qué te envaneces niño o viejo, hombre o héroe?

¿Crees que es algo vuestro universo?

¿Que levantaros sobre un átomo de la creación es elevaros?

¿Pensáis que los instantes que llamáis siglos pueden servir de medida
a mis arcanos?

¿Imagináis que habéis visto la santa verdad?

¿Suponéis locamente que vuestras acciones tienen algún precio a mis ojos?

Todo es menos que un punto a la presencia de lo Infinito que es mi hermano».

Sobrecogido de un terror sagrado, «¿cómo ¡oh Tiempo! -respondí-, no ha
de desvanecerse el mísero mortal que ha subido tan alto? He pasado a
todos los hombres en fortuna porque me he elevado sobre la cabeza de
todos. Yo domino la tierra con mis plantas; llego al Eterno con mis
manos; siento las presiones infernales bullir bajo mis pasos; estoy
mirando junto a mí rutilantes astros, los soles infinitos; mido sin
asombro el espacio que encierra la materia; y en tu rostro leo la
historia de lo pasado y los pensamientos del destino».

«Observa, me digo: aprende, conserva en tu mente lo que has visto,
dibuja a los ojos de los semejantes el cuadro del universo físico, del
universo moral; no escondas los secretos que el cielo te ha revelado;
di la verdad a los hombres».

El fantasma desapareció.

Absorto, yerto, por decirlo así, quedé exánime largo tiempo, tendido
sobre aquel inmenso diamante que me servía de lecho. En fin, la
tremenda voz de Colombia me grita; resucito, me incorporo, abro con
mis propias manos mis pesados párpados: vuelvo a ser hombre y escribo
mi delirio.

Crédito: https://riobamba.com.ec/es-ec/chimborazo/riobamba/poemas-relatos/mi-delirio-sobre-chimborazo-af0a0a5f2

(*) Columnista de opinión, agroambiental y turístico, promotor del
desarrollo sostenible, defensor de la madre tierra, del ambiente y de
todas las especies, en peligro real de extinción irreversible por
diversos factores negativos, entre otros, la falta de acción colectiva
en el plano nacional y mundial.

Cabe advertir que esto ocurre porque la sociedad entera vive al margen
de la realidad, ya que es víctima robotizada de la adictiva
inteligencia artificial, sin relaciones interpersonales y da prioridad
a las redes sociales, al ChatGPT, al WhatsApp, al wifi y al internet.

Un fraternal saludo para lectores y contactos inteligentes, con
nuestra consigna de lucha progresista: ¡ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE!

Himno patriótico: Colonia americana ¡No! Luis (Lucho) Bejarano Autor
de la letra y de la música, colega, amigo y compañero de mil
batallas-Franklin.