¡QUÉ SOLOS SE QUEDAN LOS MUERTOS Y
¡QUÉ PAPEL INFAME DE UN GOBIERNO SERVIL!
Por: Franklin Ledezma Candanedo,
Periodista del Corinto Bolivariano: Panamá.
El Comandante Omar Torrijos Herrera, desde el 16 de diciembre de
1969, Día de la Lealtad, consolidó su liderazgo en la Guardia Nacional
y del país en general. Desde esa histórica fecha captó la urgente
necesidad de insertar a Panamá en el mundo con miras a perfeccionar la
soberanía nacional e impulsar el desarrollo económico con justicia
social, convocando a todas las manos disponibles, tanto derecha como
izquierdas.
Desde esa posición explicó su estrategia en lenguaje sencillo: Hay que
dar la batalla internacional para desmantelar la colonia y hacer
ajustes estructurales en el país al que llamó patria doméstica con el
fin de que haya crecimiento económico y desarrollo humano sostenible,
lo que se traduce como justicia social y equidad.
A través de su patrullaje de la patria internacional, logró el apoyo
de gobiernos y pueblos del mundo, para la formidable causa
nacionalista, que concluyó felizmente el 7 de septiembre de |977, con
la firma de los Tratados Torrijos Carter, cuya base principal fue la
Declaración Tack-Kissinger, redactada únicamente por el consagrado
internacionalista panameño, el compañero y amigo Julio Yao Villalaz.
Cabe advertir que todos los gobiernos, sin ninguna excepción, en el
período 1990-2025, tiraron al tinaco de la basura histórica esa
formidable práctica torrijista, cumpliendo directrices del imperio
hegemónico, sin dignidad, ni orgullo nacional, acción que ofende a
mártires y héroes del alpinismo generacional, en razón del criminal y
nefasto intervencionismo de EE.UU. en nuestro territorio durante 179
años: Tratado Mallarino-Bidlack (1846).
Medios internacionales destacaron recientemente, que en un marcado
contraste con el resto de América Latina, Panamá es el único país de
la región que no reconoce el Estado Palestino. Advirtieron que después
de que México rompiera con su principio de neutralidad diplomática
-basado en lo que se conoce como la doctrina Estrada- y se adhiriera a
la solución de los dos Estados, uno palestino y otro israelí, el
gobierno panameño se ha quedado solo en Latinoamérica (¡qué infame
papel!) y lo hace en un momento en el que varios países aprovecharon
la reunión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York esta semana
para reconocer al Estado Palestino.
Analistas de la Patria Grande se preguntan ¿por qué Panamá es el único
país de América Latina que no reconoce al Estado palestino? Esas
mismas voces informativas responden que Israel y Panamá mantienen
relaciones bilaterales profundamente arraigadas y, además, que las
razones de por qué Panamá mantiene esta postura en su política
exterior tienen raíces históricas, comerciales y diplomáticas.
Por ejemplo, advirtieron, tras la declaración de independencia de
Israel en mayo de 1948, Panamá se convirtió en uno de los primeros
países en reconocer la creación del Estado judío y en apoyar la
entrada del nuevo país a Naciones Unidas como miembro de pleno
derecho.
En esa misma dirección voceros oficiales extranjeros aseguraron que
Panamá hizo una “histórica” contribución al nacimiento de la Fuerza
Aérea Israelí que sirvió para disuadir a los países árabes de su
entorno de una posible invasión. Se informó que “los primeros aviones
llegaron al país mediante operaciones clandestinas, debido al embargo
de armas de Occidente. Una de esas operaciones consistió en trasladar
13 aviones desde Estados Unidos a Panamá, registrándose a nombre de
Panama Airlines, empresa que fue creada únicamente para ese fin. El
primer avión llegó a Israel el 21 de junio de 1948”, explicó la fuente
informativa.
“Aunque Panamá tiene una comunidad libanesa y siria que son
económicamente muy relevantes, el alineamiento y apoyo a Israel
siempre ha sido una parte importante de la identidad panameña”, cuenta
a BBC Mundo Evan Ellis, investigador especializado en América Latina
en el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del
Ejército de Estados Unidos.
“Jugó un papel diplomático importante en la creación de Estado de
Israel en 1947 y ha seguido apoyando a lo largo de los años sobre todo
en temas económicos y cooperación en el sector de defensa”, dijo
Ellis.
Dada su profunda relación con Israel, Panamá no reconoce al Estado de
Palestina ni mantiene ningún tipo de relación oficial con la Autoridad
Palestina. Esta postura se ha evidenciado en la forma en que Panamá ha
votado históricamente en la ONU.
En 2012, fue la única nación de América Latina que votó en contra de
que los palestinos obtuvieron el estatus de “Estado observador no
miembro” de Naciones Unidas. La resolución se aprobó con 138 votos a
favor, pero nuestro país dejó clara su postura de lacayo del belicoso
imperio guerrerista.
Poco después de que se conociera aquel resultado, BBC Mundo habló con
el que entonces era embajador panameño ante la ONU, quien aseguró que
su gobierno siempre había apoyado a Israel.
La BBC Mundo trató de contactar al actual gobierno de Panamá para
recabar sus opiniones sobre la oleada de reconocimientos que está
recibiendo el Estado palestino, pero el medio no tuvo respuesta antes
de la publicación de su análisis periodístico.
El medio internacional informó que Panamá alberga a una de las
poblaciones judías más grandes de Centroamérica y tuvo dos presidentes
con ascendencia judía en el siglo XX. Así, por ejemplo,
Max Delvalle Maduro fue vicepresidente de 1964 a 1968, con un período
de una semana como presidente interino en abril de 1967, y su sobrino,
Eric Arturo Delvalle Cohen-Henríquez, fue presidente de 1985 a 1988.
La prensa mundial señaló en otra muestra de apoyo a Israel, el
gobierno de Panamá adoptó en julio de 2023 oficialmente la Definición
de Antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del
Holocausto (IHRA).
Según Evan Ellis, las razones detrás de este duradero respaldo también
están ligadas a los vínculos de Panamá con Estados Unidos, aliado de
Israel y con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.
La prensa mundial informó, además, que la primera delegación
empresarial procedente de Israel visitó el país centroamericano en
1963 y ambos países firmaron un Tratado de Libre Comercio.
En este documento se contempla la eliminación de aranceles para
mercancías industriales, el tratamiento preferencial para productos
pesqueros y agrícolas, así como infraestructura tecnológica entre
otras cosas.
De acuerdo con medios informativos, la postura panameña contrasta con
la de sus vecinos y aliados regionales como México, Colombia,
Argentina, Brasil y Chile, que ya reconocieron formalmente al Estado
Palestino, sumándose a una ola diplomática que esta semana también
incluyó a Reino Unido, Australia, Canadá, Portugal y Francia, durante
la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Cabe advertir finalmente, que el diario digital dominicano Acento,
indicó que el gobierno panameño ha optado por guardar silencio y
mantener su posición tradicional.
Y repetimos: ¡QUÉ SOLOS SE QUEDAN LOS MUERTOS
Y QUÉ PAPEL INFAME DE UN GOBIERNO SERVIL!





