UN PARO NACIONAL QUE HIZO HISTORIA. 1977

19 de julio de 1977

UN PARO NACIONAL QUE HIZO HISTORIA

                                        Por: ZENON FUENTES CASTILLO

En agosto de 1975 se produjo el golpe reaccionario de Morales Bermúdez contra el proceso democratico y antiimperialista liderado por el general Velasco Alvarado. La justificación de la felonía fue “eliminar personalismos y las desviaciones que nuestro proceso viene sufriendo”. Pero detrás de este golpe, los artífices fueron el imperialismo, el FMI y la derecha más reaccionaria. El Golpe en cuestión se produjo después de la asonada de febrero de ese año, que fuera iniciada con una huelga policial apoyada por la marina y por personajes serviles de la oligarquía.

Los militares que apoyaron el Golpe de Estado hablaron del inicio de la “segunda fase” del Proceso Revolucionario de la Fuerza Armada, que se había iniciado en octubre de 1968. Morales Bermúdez, al asumir el Poder, intentó apaciguar la sorpresa del pueblo con posturas demagógicas y actos efectistas. Más adelante empezó el desmontaje de las reformas económicas y sociales de Velasco. Así modificó la ley de concesiones petroleras restableciendo los privilegios de las empresas transnacionales. Se modificó también la Ley General de Minería, y la Ley de Industrias en el plano de las  Comunidades Industriales. Se promulgaron nuevos dispositivos laborales que perjudicaron a los trabajadores y poco a poco se buscó desmantelar los cambios del proceso que encabezara Velasco.

En 1976 se acentuó la crisis económica y eso incentivó la lucha reivindicativa de los trabajadores. Se devaluó la moneda, se decretó el alza de precios de los combustibles hasta en un 100%. También subieron en un 50% los precios de los artículos de primera necesidad, en tanto que los sueldos y los salarios solamente fueron incrementados en un 15%. El descontento popular generó acciones de protesta. Los transportistas, los trabajadores sindicalizados y el pueblo en general realizaron manifestaciones y huelgas con características violentas. El gobierno usó la represión, y el 2 de julio de 1976 suspendió las garantías constitucionales y luego implanto el Toque de Queda.

La CGTP, que concentraba la dirección del movimiento sindical, fue blanco de la agresiva hostilidad del régimen. Se promulgó el DS 01-76 TR prohibiendo las huelgas y paros y amenazando con despedir de sus centros laborales a quienes usaran esas medidas de fuerza. Asi la llamada “segunda fase” empezó a mostrar un rostro verdaderamente reaccionario, acorde con los objetivos para los que habia sido organizada.

LAS CONDICIONES OBJETIVAS Y SUBJETIVAS:

La reconstitución de la CGTP fue forjada sin duda alguna por los trabajadores clasistas, entre los que los comunistas ocuparon una posición de vanguardia. Bajo la orientación del Partido, los sindicatos y los trabajadores comprendieron la naturaleza del proceso peruano e impulsaron las luchas por fortalecer la CGTP y convertirla en el pilar más fuerte del movimiento sindical. Por eso, entre 1968 y 1976, la CGTP creció rápidamente, acumulando fuerza y ganando prestigio entre los trabajadores y el pueblo.

En el libro “Años de Fuego”, en el que se estudia este rico periodo de la historia del movimiento sindical, se recuerda en efecto que al IV Congreso de la CGTP, celebrado en marzo de 1976 concurrieron 46 Federaciones y un total de 1,750 bases sindicales. En el evento estuvieron representados 550 mil trabajadores, que acreditaron 450 delegados. Ello nos puede dar una idea del impresionante avance en materia de organización sindical y de acumulación de fuerzas y al prestigio que forjó la CGTP, gracias a su linea de clase, a su actividad constante, y a su acertada conduccion.

Un desarrollo así no podría haberse dado sin estos factores decisivos. No olvidemos que Lenin señalaba: “Ya que no puede ni hablarse de una ideología independiente elaborada por las mismas masas obreras en el curso de su movimiento, el problema se plantea solamente así: ideología burguesa, o ideologia socialista. No hay término medio (pues la humanidad no ha elaborado ninguna tercera ideología, en general en la sociedad desgarrada por las contradicciones de clase nunca puede existir una ideología al margen de las clases ni por encima de las clases).

Por eso todo lo que sea rebajar la ideología socialista, todo lo que sea alejarse de ella, equivale a fortalecer la ideología burguesa. Se habla de espontaneidad. Pero el desarrollo espontáneo del movimiento obrero marcha precisamente hacia su subordinación a la ideología burguesa, marcha precisamente por el camino del programa del “Credo”, pues el movimiento obrero espontáneo es tradeunionismo, y el tradeunionismo implica precisamente la esclavización ideologica de los obreros por la burguesía”. Esta concepción leninista descarta las pretensiones autonomistas de algunos dirigentes sindicales que dicen obedecer solamenta al mandato sindical.

EL PARO DEL 19 DE JULIO DE 1977:

Como elementos condicionantes debemos recordar que el 7 de junio de ese año el gobierno lanzó un paquete de medidas económicas llamado “Plan de Emergencia”. El 12 de junio empezaron las protestas populares en el Cusco y luego se hicieron extensivas a Puno, Arequipa, Moquegua, Tacna, Ayacucho, Huánuco y Cajamarca. El 30 de junio se produjo una reunión de coordinación de importantes organizaciones sindicales, convocadas por la CGTP, para formar un Comando Unitario de Lucha. En los primeros días de julio se planteó ya en firme la realización de un Paro Nacional, cuya fecha fue tentativamente prevista para el 19 de ese mes. Apuntando ese esfuerzo, la CGTP y el CUL dieron a conocer la plataforma de lucha planteada: Aumento de sueldos y salarios, congelamiento de precios de los articulos de primera necesidad, vigencia de los pliegos petitorios, estabilidad laboral, reposición de los trabajadores despedidos, y otros puntos.

El 12 de julio, el gobierno dio un paso atrás. Cayó el Ministro Piazza, cerebro principal del ajuste económico, que quedó en suspenso. Pero las organizaciones sindicales, que ya tenían aprobada la medida de fuerza, no retrocedieron, y la fecha del Paro fue ratificada para el 19 de julio. En la víspera del Paro, el gobierno inició medidas represivas. Al abandonar el local de la CGTP, fue detenido el secretario general de la Central, Eduardo Castillo. También lo fueron otros dirigentes de diferentes bases sindicales, en tanto que otras figuras del movimiento obrero y lideres políticos de la izquierda fueron intensamente buscados por la policía.

El 19 de julio se produjo el Paro Nacional, que fue una medida de lucha resuelta, contundente, maciza. Todas las actividades quedaron paralizadas. A pesar de la gran movilización policial y militar desplegada por el gobierno, piquetes de trabajadores y de pobladores tomaron puntos claves de la circulación urbana en Lima. Lo mismo ocurrió en casi todas las ciudades del interior del país. Hubo pocos enfrentamientos callejeros porque la fuerzas eran sustancialmente desiguales.

El poderío de fuego de las instituciones armadas, era infinitamente superior a las posibilidades de accion de un pueblo desarmado que solo tenía la fuerza de su estructura de clase. En Comas, sin embargo, un destacamento de Infantes de Marina descargó sus armas contra un piquete de pobladores, lo que dio lugar a una secuela dolorosa. Cinco muertos, fue el saldo de la tragedia.

Isidoro Gamarra, entonces Presidente de la CGTP y la figura más destacada del movimiento en ese entonces, señala en su opúsculo ”Testimonio de Lucha”, lo siguiente: “Sindicalmente el Paro fue un éxito notable. No solamente acataron la medida las bases de la CGTP en Lima y en el interior del pais, sino que también lo cumplieron otros sectores que no estaban sindicalizados pero que consideraron justa la medida. Por eso el Paro abrió la perspectiva a cambios políticos. Por primera vez comenzó a hablarse de elecciones politicas, de Asamblea Constituyente, de retorno de los militares a sus cuarteles. Hoy, al hacer una valoración de los hechos, debemos admitir, sin embargo, que el Paro no se tradujo en mejora alguna para los trabajadores. No logramos aumentos salariales ni condiciones de trabajo. Tampoco pudimos detener la ofensiva reaccionaria, ni paralizar la actividad represiva del régimen. Dimos una lección de unidad, de coraje, de consecuencia de clase, pero no pudimos cosechar en beneficio del movimiento más que simpatía y solidaridad. Políticamente la Izquierda creció en base a nuestra lucha. Lamentablemente después esa Izquierda no supo colocarse a la altura de sus responsabilidades”.

TRASCENDENCIA HISTORICA:

El Paro Nacional del 19 de julio de 1977 fue la expresión más elevada de la lucha de clases realizada por los trabajadores y el pueblo peruano después de la fundación de la CGTP. Una acción de estas caracteristicas tiene que interpretarse como una lucha política contra el regimen que expresaba los intereses de dominación del sistema social capitalista. Obligó a la dictadura militar de Morales Bermúdez a repensar en su permanencia en el gobierno y forzó un viraje político. Aun los circulos más conservadores de la civilidad tomaron confianza y se plantearon la tarea de restablecer la llamada democracia representativa. Jornadas posteriores a 1977, como el Paro de los dias 22 y 23 de mayo de 1978 ratificaron ese camino y obligaron en los hechos al gobierno militar de Morales a abandonar el escenario politico y convocar a elecciones.

El Paro demostró así que una organización sindical consolidada en la lucha, bien dirigida y en una línea de clase, es capaz de desarrollar importantes acciones e influir decisivamente en la vida política del país.

La CGTP, que fue la columna vertebral del pueblo en esa historica jornada, confirmó su vocación mariateguista, su consecuencia, y su firmeza en condiciones muy adversas.. Su núcleo dirigente nacional, los lideres de sus federaciones y de sus sindicatos en todos los niveles, los trabajadores a lo largo  y ancho del país y el pueblo entero, jugaron en esta circunstancia, un rol decisivo. Así, la jornada del 19 de julio de 1977 fue un Paro Nacional que hizo historia (fin)