LLEGÓ LA PRIMAVERA

por CARLOS ORTIZ CORNEJO

Aunque la primavera ya no es como la mis tiempos es una de las cuatro estaciones del año, el periodo templado que se encuentra entre el invierno y el verano, precede al verano seguida del otoño. Su definición y duración varían desde el punto de vista meteorológico; es propia de las zonas templadas y corresponde a un tiempo intermedio entre la estación fría, el invierno, y la cálida, el verano.

Desde el punto de vista de la astronomía, comienza tras el equinoccio de primavera y termina tras el solsticio de verano. En el calendario la primavera corresponde a los meses de marzo, abril, mayo y junio en el hemisferio norte, comenzando el 20 o 21 de marzo y a los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre en el hemisferio sur, comenzando el 22 o 23 de septiembre

Esta temporada se identifica tradicionalmente con el florecimiento de las flores, un aumento de las temperaturas medias, el deshielo, la floración de las plantas, el despertar de los animales en hibernación y el regreso de las especies migratorias.

Estas características han hecho que sea usada como una metáfora de la renovación de la vida o de su primer desarrollo.

Sin embargo, el nombre de la estación era verano, a partir de la forma verānum tĕmpŭs, literalmente «tiempo del primer verano». Así dice Nebrija sobre las estaciones astronómicas: «En cuatro cuartas se parte el año, las cuales se distinguen por cuatro términos: dos solsticios, uno del invierno, en el menor día del año, y otro del estío, en el mayor día del año; y dos equinoccios, uno de primavera, cuando en el mes de marzo igualan las noches con los días, y otro en el otoño, cuando en el mes de septiembre otra vez igualan las noches con los días».

También se las menciona con este nombre en el Tesoro de la Lengua de Covarrubias: verano (la actual primavera), cuando el sol entra en Aries, estío (el actual verano, derivado del latín aestas, aestivus), correspondiente a Cáncer, otoño, marcado por el paso del sol a Libra, e invierno que empieza con el sol en Capricornio.

Por la misma época se lee en Cervantes: «La primavera sigue al verano, el verano al estío, el estío al otoño, y el otoño al invierno, y el invierno a la primavera, y así torna a andarse el tiempo con esta rueda continua». En este momento el período que va de mediados de marzo a mediados de septiembre (en el hemisferio norte, por supuesto) es designado con tres nombres: «primavera», al comienzo, «verano», en su parte intermedia y «estío» hasta el final de la estación.

Las principales características de la primavera son:

La temperatura comienza a aumentar y los días se alargan. Tras el invierno, el clima empieza a suavizarse y la luz solar de los días comienza a extenderse.

Muchas especies vegetales renuevan su follaje. Los árboles y plantas caducifolios empiezan a brotar nuevamente, recuperan su follaje y reverdecen sus hojas.

Los animales intensifican su actividad biológica. Muchos animales retoman actividades de alimentación y reproducción. Para diversas especies, es también el inicio de la época de cría, con comportamientos como la construcción de nidos y la búsqueda de parejas de apareamiento.

Comienza el florecimiento y la polinización. Empieza la polinización que realizan abejas y mariposas, entre otras especies, que es fundamental para la dispersión de polen y el sostenimiento de la diversidad biológica.

Muchas actividades agrícolas comienzan la preparación de cultivos y la siembra. Los sectores agrícolas suelen preparar la tierra y sembrar los cultivos que se desarrollarán durante los meses cálidos y que serán cosechados en verano u otoño.

Se celebran festividades relacionadas con la renovación y la fertilidad. En diversas culturas, la primavera es una época de festivales y ritos que celebran la vida, la fertilidad y la abundancia de la naturaleza, como el Nowruz persa en Irán o el Shunbun no Hien Japón.

Las estaciones han tenido históricamente una explicación cultural o mitológica en los pueblos, y la primavera ha jugado siempre un rol celebratorio y festivo. En la mitología griega, por ejemplo, las estaciones se explicaban mediante el célebre rapto de Perséfone por el dios del inframundo, Hades.

Cuenta la tradición que Perséfone era hija de Deméter, una diosa agrícola y de la tierra. Al ser llevada por la fuerza bajo tierra al mundo de los muertos, se entristeció tanto y fue tan infeliz que a Hades no le quedó más remedio que llegar a un arreglo: ella pasaría seis meses con él bajo tierra (otoño e invierno) y luego seis meses de vuelta con su madre (primavera y verano). Así, la época primaveral era para los griegos la celebración del retorno de Perséfone con su madre Deméter.

La celebración del equinoccio de primavera también fue frecuente entre muchos pueblos europeos de religión panteísta, que comúnmente son referidos como celtas. Se trata de un conjunto de pueblos que se reunían durante el equinoccio de primavera para celebrar el retorno de la fertilidad y del calor al mundo.

Por otro lado, para los pueblos originarios de América, la primavera marcaba el inicio de la temporada de siembra. Los aztecas realizaban ceremonias en honor a sus dioses de la fertilidad y la agricultura, como Xipe Tótec, el dios de la renovación de la vegetación y de la regeneración de la naturaleza.

En la cultura maya, el equinoccio de primavera también era esperado y celebrado. La pirámide de Chichén Itzá está diseñada de tal forma que, en el comienzo de la primavera, una serpiente emplumada, Kukulcán, parece descender en forma de luz sobre la pirámide, lo que simboliza el comienzo de un período de crecimiento y fertilidad.

Para todos mis amigos y familiares les deseo un Feliz día. Que esta primavera llene su vida de colores y nuevos comienzos, Dejemos que la alegría de la primavera inunde nuestra vida y renueve nuestro espíritu, que cada día de esta nueva estación les traiga sonrisas y momentos muy felices,

La primavera es la prueba perfecta de que siempre podemos volver a empezar, por último, que esta estación borre los días grises y pinte el camino de esperanza.