Por Sergio Nolasco.
En nuestra vida cotidiana es muy normal que existan las dudad y las certezas, dudamos de la eficiencia y la calidad de un artefacto que adquirimos, de lo saludable de un menú que consumimos, dudamos hasta de la pareja. Pero también tenemos la certeza, que a estas alturas de nuestra vida hemos educado bien a nuestros hijos, y son jóvenes profesionales con con un prometedor futuro.
Si llevamos esto al terreno político, es muy normal que a pocos días de la segunda vuelta, tengamos ciertas dudas sobre los candidatos, sobre todo si la prensa vendida y sometida al fujimorismo siembra y exacerban las dudas sobre un solo candidato, se dice por ejemplo que lo que manifiesta ahora JP no esta en su plan de gobierno y ponen como ejemplo la constituyente, no dicen sin embargo que el fujimorismo desde el congreso cambio mas del 50 por ciento de la constitución que decían defender, aprobando las leyes pro crimen, que benefician a los propios congresistas que las aprobaron y a su lidereza.
Pero si con Roberto Sanchez tenemos dudas, con Keiko Fujimori tenemos muchas certezas, pero para muestra un botón, todos tenemos amigos en el extranjero y precisamente el 2016 cuando van a la segunda vuelta Keiko y PPK un amigo chileno me comentaba “que bien en el Perú, dos candidatos de derecha a la segunda vuelta, aquí siempre es entre derecha e izquierda” ¿que tiene de bueno? Le pregunté, respondió: porque concertaran, no habrá una oposición beligerante, podrán avanzar juntos.
Lo que ocurrió fue todo lo contrario, con su mayoría en el congreso el fujimorismo creo inestabilidad e ingobernabilidad primero y después promovieron la vacancia del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski.
El 17 de diciembre del 2017, se llevo a cabo un proceso de vacancia presidencial que fue rechazado con 79 votos a favor y 21 en contra, un grupo de diez fujimoristas encabezado por Kenji Fujimori apodados “Los Avengers”, se abstuvo de votar a favor de la destitución, desacatando la directiva Keiko Fujimori, lo que impidió la vacancia, días después en vísperas de navidad, PPK le otorgara el indulto humanitario al hoy fallecido Alberto Fujimori.
Kenji negocio los votos de los avengers por el indulto, lo cual no le gusto a Keiko, se dice que la hermana mayor le manifestó a Kenji “A mi padre lo indultare yo cuando sea presidenta” y luego inicio la venganza contra su hermano, utilizando los “Mamani Videos” donde se le propone no respaldar la segunda vacancia a cambio de acceder a obras en el Ejecutivo al congresista Moisés Mamani.
Paralelamente al desafuero la mayoría parlamentaria, presento una segunda moción de vacancia, antes de que el Congreso votara, PPK presentó su renuncia el 21 de marzo de 2018, asumiendo la presidencia el entonces primer vicepresidente, Martín Vizcarra.
En mayo del 2018, el pleno del congreso aprobo la acusación constitucional y la suspensión de Kenji Fujimori mientras durara el proceso penal del congresista electo con la mayor cantidad de votos,
En noviembre de 2022, una sala especial de la Corte Suprema lo condenó en primera instancia. Posteriormente, el 9 de enero de 2024, La Corte Suprema confirmó la condena, pero dispuso la suspensión de la ejecución de la pena, por lo que no ingresó a un establecimiento penitenciario. Debe cumplir reglas de conducta y otras obligaciones establecidas por el Poder Judicial.
Ahora tenemos le certeza del accionar, caprichoso, cruel, vengativo y desleal de Keiko Fujimori contra su hermano, por no aceptar sus dictados y negociar el indulto a su padre, el tiempo le daría la razón a Kenji, Albero Fujimori falleció el 11 de setiembre del 2024, el mismo día que Abimael Guzmán, Keiko no lo pudo indultar.
Si Keiko fue capas de cometer esa gran deslealtad o mejor dicho traición contra su padre y su hermano, puede ser capas de cualquier injusticia, corrupción etc.
Ahora sabemos que con Roberto Sanchez podemos tener algunas dudas, pero con Keiko tenemos la certeza del accionar y el carácter, desleal, traicionero, corrupto, delincuencia y anti peruano de Keiko y Fuerza Impopular.





