Encíclica ‘Magnífica Humanitas’ del Papa León XIV
«La inteligencia artificial debe ser desarmada, liberada de las
lógicas que la convierten en un instrumento de dominación, exclusión y
muerte», reza parte de la encíclica ‘Magnífica Humanitas’.
Los gigantes tecnológicos guardan silencio ante la encíclica del papa
sobre los riesgos de la IA.
Síntesis del reportaje sobre la Encíclica publicada por el Papa León
XIV, que ofrecemos a lectores y contactos inteligentes del suscrito,
con nuestra consigna de lucha progresista: ¡ADELANTE, SIEMPRE
ADELANTE!
Por: Franklin Ledezma Candanedo,
Periodista del Corinto Bolivariano: Panamá (*).
El papa León XIV presentó el pasado 25 de mayo la encíclica ‘Magnifica
Humanitas’, en la que pidió una regulación más estricta de la
inteligencia artificial (IA) y una desaceleración en el desarrollo de
estos sistemas.
En el año del 135. ° aniversario de la «Rerum Novarum», León XIV
publicó su primera encíclica: «Magnifica Humanitas». Es el primer
documento del Magisterio que afronta en profundidad los desafíos de la
inteligencia artificial desde la Doctrina Social de la Iglesia.
«La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una
elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la
ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos». Con estas palabras
comienza la encíclica Magnífica Humanitas, en la que el Papa León XIV
ofrece una profunda reflexión sobre la custodia de la persona humana
en la era de la inteligencia artificial.
«La inteligencia artificial debe ser desarmada, liberada de las
lógicas que la convierten en un instrumento de dominación, exclusión y
muerte», señala el documento. Su redacción contó con el respaldo de
Christopher Olah, cofundador de la empresa Anthropic, quien intervino
en la presentación.
Según el cofundador de Anthropic: la IA sigue ofreciendo hallazgos
«misteriosos» e «inquietantes»
No obstante, los gigantes de Silicon Valley guardaron silencio. La
cadena NBC News destacó que figuras como Sam Altman, Elon Musk y Mark
Zuckerberg no se han pronunciado hasta el momento. Asimismo, empresas
del rubro como Amazon, Google, Meta*, Microsoft, Nvidia, OpenAI y xAI
no respondieron a las solicitudes de comentarios de dicho medio.
«Necesitamos que más personas en todo el mundo […] hagan lo que Su
Santidad ha hecho aquí: tomar esto en serio, analizarlo detenidamente
e impulsar los acontecimientos en una mejor dirección», aseveró Olah
durante su intervención.
En una línea similar, Yoshua Bengio, profesor e investigador líder en
IA, a quien con frecuencia se describe como uno de los ‘padrinos’ de
esta tecnología, se mostró de acuerdo con lo expresado por León XIV.
«El Vaticano y otras instituciones globales pueden y deben desempeñar
un papel en el diálogo mundial sobre IA para sensibilizar a la opinión
pública y movilizar a la sociedad ante los retos que se avecinan»,
manifestó.
Magnifica Humanitas (“La humanidad en su grandeza”) es la primera
encíclica del Papa León XIV, publicada en mayo de 2026.
El documento actualiza la Doctrina Social de la Iglesia para centrarse
en la defensa de la dignidad humana y los desafíos éticos frente al
auge de la Inteligencia Artificial (IA). La encíclica fue firmada el
15 de mayo de 2026, en el 135 aniversario de la histórica encíclica
Rerum Novarum).
«La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una
elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la
ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos». Con estas palabras
comienza la encíclica Magnifica Humanitas, en la que el Papa León XIV
ofrece una profunda reflexión sobre la custodia de la persona humana
en la era de la inteligencia artificial.
Ante los cambios tecnológicos acelerados, el Papa plantea una
disyuntiva real. O nos dejamos arrastrar por la lógica del beneficio a
cualquier precio —que puede acabar deshumanizando a todos , apostamos
por reconstruir los lazos entre las personas y el sentido de
responsabilidad común.
La encíclica se estructura en cinco capítulos a lo largo de 245
párrafos. La carta convoca un arco de voces amplio y rico: desde san
Agustín y santo Tomás hasta Hannah Arendt, Viktor Frankl y Romano
Guardini, pasando por Martin Luther King Jr., Wangari Maathai y Santa
Laura Montoya. Y, en un gesto inusual, una cita de Tolkien tomada de
«El Señor de los Anillos».
Esta carta «no es un «sí» o un «no» a la tecnología», sino una
invitación a que el progreso técnico no aplaste lo que nos hace
humanos, recordando que la persona solo se entiende del todo a la luz
de Cristo.
Contenido de Magnífica Humanitas
En el primer capítulo, el Papa destaca que la Doctrina Social de la
Iglesia no es un código ético estático, sino un «patrimonio vivo de
sabiduría» que camina con la humanidad y dialoga con las ciencias.
La Iglesia «no pretende sustituir las responsabilidades de la política
y de las instituciones, sino que se ofrece como apoyo al
discernimiento común, ayudando a reconocer y promover lo que
contribuye a la dignidad de las personas, a la vitalidad de las
comunidades y al bien de todos.
«La verdad no es un territorio que hay que defender, sino un bien que
hay que compartir».
En el segundo capítulo el Santo Padre reafirma que toda convivencia se
asienta en la dignidad de la persona que «no se adquiere, no debe
ganarse ni necesita ser demostrada (…). Es un don que la precede y
la excede».
Al abordar principios como el bien común, la subsidiariedad y la
solidaridad, la encíclica advierte que en la era digital estos
principios son necesarios para evitar nuevos monopolios de datos y
algoritmos que excluyan a los más frágiles. La justicia social
iluminada por la fe en Cristo hoy busca garantizar que la revolución
digital sea un camino de desarrollo humano integral y no una nueva
fuente de desigualdad.
El tercer capítulo, titulado «Técnica y dominio ante las promesas de
la IA», analiza el riesgo del paradigma tecnocrático, donde la
eficiencia y el control se convierten en los únicos criterios de
valor, despojando a la persona de su libertad.
El Papa aclara que, aunque la IA imita funciones humanas, carece de
conciencia moral, corazón y capacidad de amor, por lo que no puede
sustituir el juicio humano en decisiones irreversibles.
«La calidad de una civilización se mide no por el poder de sus medios,
sino por el cuidado que sabe ofrecer, por la capacidad de reconocer un
rostro en el otro».
En el capítulo cuatro, la carta aborda ámbitos como la verdad, el
trabajo y la libertad, señalando cómo la desinformación y el «control
social» algorítmico debilitan la democracia. El Papa llama también a
combatir las «nuevas esclavitudes» digitales y el colonialismo de
datos que explota a los más vulnerables.
«El trabajo no es un simple instrumento, sino que expresa y acrecienta
la dignidad de nuestra vida. Es una necesidad inherente a la condición
humana, un camino habitual hacia la madurez, el desarrollo y la
realización persona».
En el último capítulo, León XIV alerta sobre la «cultura del poder»
que normaliza la guerra y la aplicación de la IA en sistemas de armas.
Frente a esta deriva y la crisis del multilateralismo, propone
—siguiendo a San Juan Pablo II— relanzar «la civilización del amor»
que «no es una utopía ingenua, sino un proyecto exigente, que consiste
en traducir la caridad en estructuras de justicia».
Todos, desde los ciudadanos hasta los gobernantes, estamos llamados a
«desarmar las palabras» y construir una paz basada en la justicia y la
escucha de todos.
Reportaje publicado el 27 de mayo de 2026.
Enlaces:
*https://actualidad.rt.com/actualidad/607263-gigantes-tecnologicos-guardan-silencio-enciclica
Hace tiempo analizamos el tema preocupado por sus funestas
repercusiones en el ser humano. Lea sobre el tema dos reportajes del
suscrito:
HISTORIA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL-
Enlace: julio 11, 2025: https://nuestrabandera.pe/2025/07/11/historia-de-la-
inteligencia-artificial/
ADICCIÓN A LAS REDES SOCIALES
noviembre 22, 2025
(*) Columnista de opinión, agroambiental y turístico, promotor del
desarrollo sostenible, defensor de la madre tierra, del ambiente y de
todas las especies, en peligro real de extinción irreversible por
diversos factores negativos, entre otros, la falta de acción colectiva
en el plano nacional y mundial.





