Asociación estratégica y cooperación en defensa
Encuentro entre Lula y Cyril Ramaphosa apunta a la integración Sur-Sur en tecnología, comercio y soberanía
Paulo Cannabrava Filho
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva recibió en Brasilia, el 9 de marzo, al presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, en un encuentro que reafirmó la importancia de la asociación estratégica entre ambos países y abrió camino para ampliar la cooperación económica, tecnológica y militar. La reunión tuvo como eje central el fortalecimiento de la colaboración Sur-Sur y la búsqueda de mayor autonomía de los países en desarrollo frente a las tensiones e incertidumbres del escenario internacional.
Durante el encuentro, Lula alertó sobre la necesidad de que los países se preparen para la defensa de sus territorios. Según el presidente brasileño, si las naciones no se preparan adecuadamente, “alguien podrá invadirnos en cualquier momento”. Junto a Ramaphosa, Lula defendió la expansión de la cooperación militar entre Brasil y Sudáfrica y el avance de proyectos conjuntos para el desarrollo de equipos y tecnología de defensa. “No necesitamos seguir comprando a los fabricantes de armas; podemos producir”, afirmó, destacando que ambos países enfrentan desafíos similares en materia de seguridad y soberanía.
El entendimiento entre los dos gobernantes incluye también acuerdos destinados a profundizar la cooperación económica y comercial. En 2025, el comercio bilateral alcanzó cerca de 2,3 mil millones de dólares, un volumen considerado modesto frente al potencial de ambas economías y a las oportunidades de integración productiva entre América del Sur y África. La intención manifestada por los dos gobiernos es diversificar ese intercambio y ampliar las áreas de cooperación, incluyendo tecnología, industria, turismo y defensa.
Ramaphosa destacó que Brasil y Sudáfrica comparten valores fundamentales como el compromiso con la igualdad, el crecimiento económico y la erradicación de la pobreza. Según él, esta convergencia crea bases sólidas para programas concretos de cooperación capaces de fortalecer el desarrollo nacional de ambos países.
Lula subrayó que la política de defensa defendida por su gobierno tiene un carácter esencialmente disuasivo, es decir, busca prevenir conflictos mediante la capacidad de proteger el territorio nacional. No es una tarea simple garantizar la defensa de un país de dimensiones continentales como Brasil. Sin embargo, la cuestión central va más allá del aparato militar: se trata de la afirmación de la soberanía nacional.
En última instancia, la defensa del país depende de algo más profundo: la movilización de toda la sociedad en torno a un proyecto nacional capaz de recuperar la plena soberanía y orientar el desarrollo con autonomía. En ese sentido, el acercamiento entre Brasil y Sudáfrica apunta hacia una estrategia más amplia de cooperación entre los países del Sur Global, basada en la complementariedad económica, la independencia tecnológica y el respeto a la soberanía de los pueblos.
Paulo Cannabrava Filho, periodista editor de la revista virtual Diálogos do Sul Global





