JORGE DEL PRADO. UNA VIDA DE LUCHA

Por Sergio Nolasco

Jorge del Prado Chávez nació el 15 de agosto de 1910 en el distrito de Yanahuara de la ciudad de Arequipa en el sur del Perú.

Permaneció en Arequipa hasta los 13 años, cuando fue enviado a Lima a cursar la secundaria en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe. De vuelta a su ciudad natal, por su afición a la pintura se acercó al “Grupo Revolución”, el cual mantenía contactos con intelectuales capitalinos, entre ellos José Carlos Mariátegui.

En 1929, nuevamente en Lima, del Prado frecuenta las reuniones y tertulias en casa de Mariátegui. A mediados de ese mismo año es detenido allí en una redada policial y permanece un mes en los calabozos de El Sexto. Aquella fue la primera de varias estadías en prisión.

Fue en ese año (1929) que Del Prado se une al Partido Comunista Peruano (entonces aún llamado Partido Socialista) y, a instancias de Mariátegui, se traslada a la sierra central a trabajar en la minas de Morococha, donde organiza sindicatos y el I Congreso de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos, lo cual le gana una segunda detención.

En el pleno del Comité Central del 4 de Marzo de 1930 a propuesta del Amauta es cooptado al Comité Central y elegido Secretario Nacional de Juventudes, este es también el pleno en el que se cambia de nombre de PSP a PCP.

Después de la muerte del Amauta 16 de abril de 1930, es enviado por Ravines nuevamente a los asentamientos mineros del centro, Jorge sabia que esa directiva significaba volver a la cárcel, estaba en desacuerdo pero cumplo con la directiva disciplinada mente, en una oportunidad manifestó, “Ravines desde si buró enviaba a todos al matadero, pero el se quedaba seguro sin asumir ningún riesgo” en 1932 es confinado por la dictadura de Sánchez Cerro a Madre de Dios, a la prisión del Sepa, de donde escapa a Bolivia durante una travesía de cuatro meses por la selva durante la cual contrae leisseguirsis. A su retorno al Perú es prontamente recapturado y exiliado a Chile.

Retorna al Perú en 1935 y se encarga de trabajo político en Lima y Cusco hasta que es nuevamente detenido y condenado a 5 años de prisión. Su pena es luego reducida a 3 años de cárcel en la temida isla penal de El Frontón. En 1942 asciende a la Comisión Política y al Secretariado del Comité Central del PCP.

Durante la dictadura de Manuel Odría del Prado pasa nuevamente a la clandestinidad. En 1946-48 es Secretario General del Comité Central y en 1949 pasa a ser Secretario Ejecutivo del Comité Regional de Arequipa. Participa en los combates callejeros al lado de las masas durante la rebelión de Arequipa en 1950 y, a raíz de su participación, es nuevamente desterrado, pasando los años 1951-56 en condiciones precarias con su familia en el exilio en Argentina, Bolivia y Brasil.

De 1956 a 1958 nuevamente sirve de Secretario del CC del PCP y de 1958 a 1962 edita el periódico Unidad. En 1963, es nuevamente confinado, pasando esta vez tres meses entre el presidio selvático de El Sepa y la isla de El Frontón. En 1964 es elegido Secretario General del partido.

En 1968 Del Prado y el PCP respaldan las transformaciones sociales del Gobierno de Juan Velasco Alvarado, motivo por el cual se antagonizan sus contradicciones con la entonces llamada “nueva izquierda”.

En 1977 juega un rol protagónico en las luchas populares que apresuraron el fin de la dictadura militar de Morales Bermúdez, incluyendo el paro nacional del 19 de julio y la huelga de hambre respaldando la huelga magisterial en la casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima.

En 1978 es electo a la Asamblea Constituyente y en 1980 es electo al Senado de la República en la lista de la coalición Unida de Izquierda, siendo reelegido en 1985 y 1990 por Izquierda Unida.

El 22 de marzo de 1984, sufre un atentado criminal en la Plaza Dos de Mayo en Lima, durante un Paro Nacional convocado por la CGTP. Después de auxiliar a unos trabajadores detenidos, cuando se dirigía al local de la CGTP es impedido de avanzar por un rochabas en la esquina de Dos de Mayo y Colmena, desde la parte superior del rochabas, la torreta es disparada una bomba lacrimógena con un lanza granadas de arriba hacia abajo directamente al pecho del Senador quien es impactado por el proyectil, completamente ensangrentado, es conducido al Hospital Loaysa donde felizmente lograron salvarle la vida.

El 28 de enero de 1988 durante un Paro Nacional Convocado por la CGTP, Del Prado sufriría otro atentado en la Plaza Dos de Mayo, pero esta vez ya no de las fuerzas represivas sino del senderismo. al concluir el mitin, cuando Del Prado se retiraba, se encuentra frente a frente con los senderistas encapuchados, quienes lo insultan, al responderles verbalmente, empiezan a lanzar cargas explosivas, lo que obliga a la seguridad del PC a hacer uso de sus armas para repeler el ataque del cual resulta ileso.

Despojado de su curul a raíz del “autogolpe” de Alberto Fujimori en 1992, del Prado de dedica a denunciar al régimen desde el diario La República y en movilizaciones populares. A la vez, retoma la pintura, afición que tanto había amado en su juventud.

Fallece el 13 de agosto de 1999 en el Hospital Almenara de Lima.

Después del Amauta, Jorge Del Prado es la personalidad mas emblemática y representativa del PCP, las futuras generaciones de comunistas tienen en el, pero sobre todo en su legado un ejemplo a seguir.

Feliz Cumpleaños Simón.