CEDIS. RECHAZO A “DECLARACIÓN DE LIMA”

CENTRO DE ESTUDIOS “DEMOCRACIA, INDEPENDENCIA Y

SOBERANÍA”

CEDIS

¡DECLARACIÓN DE LIMA MERECE FRANCO REPUDIO!

Fue suscrita recientemente una “Declaración” del denominado “Grupo de Lima”, que confirma su aversión al Proceso Bolivariano que se impulsa en Venezuela y ratifica su identificación con las posturas del Gobierno de los Estados Unidos.

Vale la pena señalar algunas observaciones puntuales a este documento que ha sido poco advertido por la ciudadanía. Veamos

1.- Comienza la “Declaración” señalando que refleja la voluntad de “los gobiernos de…”  Giannine Añez -la mandataria golpista de Bolivia impuesta en ese país por la fuerza de las armas en noviembre del año pasado y que busca hoy perpetuarse en el Poder-; Jair Bolsonaro -el Presidente brasileño más  desacreditado por su actitud ante la pandemia desatada por el Coronavirus-; Sebastián Piñera  -el más repudiado de todos los presidentes latinoamericanos por su propio pueblo y por todo el continente-; Iván Duque –el Jefe de estado de Colombia cuestionado por el asesinato cotidiano de líderes sociales en la Patria de Santander y de Nariño-; y de Venezuela –curiosamente Juan Guaidó-  quien no representa a nadie, ni en su país ni fuera de él.

¿Cómo puede atreverse este núcleo de impresentables a tomar el nombre de pueblos que los repudian enérgicamente por sus políticas malsanas y por su incapacidad manifiesta a enarbolar los intereses de sus países?

2.- La “Declaración” de marras dice fundamentar su punto de vista en una voluntad orientada a asegurar “el retorno de la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela”. Cabría preguntarse ¿quién los llamó para suscitar en ellos ese interés? ¿Por qué no se interesan más bien por el retorno de la democracia y el Estado de Derecho en Bolivia? ¿Por qué no actuaron ante los golpes militares en Honduras, o en Paraguay contra los presidentes Manuel Zelaya y Fernando Lugo? ¿Por qué callan ante los exabruptos de Bolsonaro, que desconoce las leyes de su país y actúa en función de su mero capricho?. ¿Por qué no hablan de la necesidad de imponer el Estado de Derecho en Colombia, donde no se respeten los acuerdos de paz y en el que,  cada día, se asesina a líderes sociales?.

En verdad no les interesa ni la Democracia ni el Estado de Derecho, ni en Venezuela ni en ninguna otra parte. Si les interesara en Venezuela, hubieran condenado el Golpe abortado de Pedro Carmona, en el 2003. No lo hicieron.

3.- Daría la impresión que obran con sensatez los firmantes de la “Declaración de Lima” cuando aseguran que deben ser “los propios venezolanos” los que tomen en sus manos esta tarea y la implementen “con métodos pacíficos”. Pero ocurre que eso queda apenas en una frase. Si tuviera una connotación real, no hubieran rubricado antes la aventura impulsada en febrero del año pasado contra Venezuela y que tuvo como propósito simple derrocar al Presidente de ese país, e imponer en su lugar a un monigote digitado desde Washington.

Y es precisamente el “plan” de ese monigote, el que hace suyo el “Grupo de Lima”. Después de llamarlo “Presidente encargado”, plantea la formación de un “gobierno de emergencia nacional que incluya a todos los sectores políticos y sociales”. Algo así como se propuso en Bolivia luego del desplazamiento de Evo Morales mediante un artero Golpe de Estado. Lo real es que no se construyó tal gobierno y se busca, sí, perpetuar en el Poder a los Golpistas incluso difiriendo sin fecha alguna el proceso electoral arrancado por la presión popular, e inicialmente previsto para el 3 de mayo próximo. Este supuesto “gobierno” tendría dos tareas específicas: enfrentar la Pandemia –quizá a la manera de Brasil o Ecuador. Y “convocar elecciones”  -sin fecha, como en Bolivia-.

4.- El Grupo de Lima, finalmente, y desenmascarando su esencia, concluye asegurando que “aprecia también la importante propuesta de Estados Unidos de Norteamérica” en el marco de la “transición democrática” de Venezuela. De ese modo “resalta su coincidencia” con el Grupo de Lima.

La propuesta que se menciona –la de los Estados Unidos- es la que ya expuesto el señor Donald Trump y la gavilla gansteril que lo secunda. Y que no tiene otro propósito que uncir a Venezuela en el carro de la política norteamericana en nuestro continente.

Si alguien tuviese una duda respecto a eso, podría preguntarse si cree que Irák, o Libia, son hoy países más “democráticos” que antes, es decir, si realmente Estados Unidos llevó la democracia a esos países.

Una última consideración debiera hacer reflexionar a los Cancilleres del Grupo de Lima acerca de la gravedad de la pandemia a la que aluden en su pronunciamiento, el Coronavirus y su incidencia precisamente en los Estados Unidos de Norteamérica.  Ese país se ha convertido hoy en el primer centro internacional de la enfermedad aludida, con casi 250 mil afectados y 6 mil muertos, cifras que superan ya las registradas en Italia, Francia, Alemania o Francia; constituye una amenaza mundial para todos los pueblos.  

Ni el señor Trump, ni su gobierno, asumen ninguna política que los lleve a enfrentar esa dolorosa realidad. El Presidente Norteamericano aseguro recientemente que “estaría muy bien” si Estados Unidos llegara a cien mil muertos. Dijo eso, en respuesta a cierta prensa de su país que aseguraba que el pico de mortandad se elevaría por encima de las 200 mil personas.

¿Tiene autoridad un mandatario así, que es incapaz de controlar una epidemia en su propio país, inmiscuirse abiertamente en el destino de otros países y determinar su futuro?

5.- Lo más vergonzoso para los peruanos resulta sin embargo el hecho que el gobierno del Presidente Martín Vizcarra suscriba la desdichada “Declaración de Lima”. ¿Qué hubiera ocurrido con el señor Vizcarra si en septiembre del año pasado la administración norteamericana lo hubiese considerado un “dictador” y hubiese recusado la disolución del Congreso que éste dispuso? ¿Qué, si la Casa Blanca hubiese decidido “reconocer” como “Presidente en funciones” a la señora Mercedes Araoz, proclamada por el Congreso de ese entonces? ¿Qué, si la hubiese hecho reconocer como Mandataria del Perú por la OEA, y hubiese nombrado un “Grupo” –a la usanza del Grupo de Lima- para cuestionar la gestión del señor Vizcarra?

A los peruanos, además de condenar la “Declaración de Lima”, y de rechazar categóricamente la injerencia norteamericana en los asuntos internos de Venezuela; nos corresponde expresar nuestra identificación con un gobierno que ejerce su soberanía, y que está dispuesto a luchar hasta la victoria por la causa de todos los pueblos de nuestro continente.

Lima, 3 de abril del 2020

Centro de Estudios “Democracia, Independencia y Soberanía”