EL FUJIMORISMO CONTINÚA (III ACTO)

Por Valentín Pacho*

Las elecciones en el Perú, se han realizado en un contexto internacional en el que la humanidad está bajo el asedio agresivo del nazi fascismo promovido por el imperialismo norteamericano encabezado por el nazi Donald Trump, quién impulsa guerras e invasiones militares por doquier, desconoce arrogantemente la diplomacia, las leyes internacionales y la carta de la organización de las Naciones Unidas (ONU). La ultraderecha se está empoderando en América Latina, han constituido el “Escudo de las Américas”, conformado por gobiernos reaccionarios.

Las elecciones presidenciales del año 2026, culminó con la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta del Perú con un triunfo pírrico; planificado para que gane. Las elecciones no han resuelto los problemas centrales del pueblo peruano, el país sigue dividido en dos; será el continuismo del fujimorismo marcado por la corrupción, autoritarismo al servicio del gran capital. Por tanto, no hay nuevo gobierno, es la misma mascota solo con distinto collar; lo que habrá es el inicio del “tercer acto”. Por consiguiente, es necesario recordar desde el primer acto.

                 PRIMER ACTO

En las lecciones de 1990, el gran frente de Izquierda Unida (IU), considerada como la fuerza política de grandes posibilidades, se autodisolvió un año antes, sin que ninguna dictadura los persiguiera ni reprimiera. El candidato de la derecha Mario Vargas Llosa con su propuesta neoliberal se perfilaba favorito. En ese contexto, el pueblo peruano y el electorado de Izquierda Unida indignada, eligieron al desconocido Alberto Fujimori en la segunda vuelta con su propuesta, no al neoliberalismo y la consigna “trabajo, honradez y tecnología”.

Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos agente de la CIA: dupla siniestra, gobernó los años 1990 – 2000, impuso la dictadura del modelo neoliberal, contrario a su promesa electoral.

En abril de 1992, en alianza con las Fuerzas Armadas y Policía, dio golpe de Estado, disolvió el Congreso Nacional, militarizó el país, promovió la corrupción, desde el Tribunal Constitucional, Poder Judicial, Ministerio Público  (las fiscalías) y todos los organismos del Estado hasta a la gran prensa, constituyó mafias organizadas. Dispuso elecciones parlamentarias, engendró nueva Constitución acorde al modelo neoliberal. Privatizó y subastó los recursos nacionales y empresas públicas, cometió crímenes de lesa humanidad, torturas y desaparición de los secuestrados, compra de conciencias desde el Congreso obtuvo su reelección hasta el año 2000.

Al ser descubierto la corrupción escandalosa con la aparición de los vladivideos, en noviembre del año 2000, fugó a Japón de donde desde ahí, renunció a la presidencia mediante carta fax. Su secuaz Vladimiro Montesinos fue extraditado de Venezuela en junio del año 2001 sometido a proceso penal juicios acumulados, fue sentenciado a 26 años de prisión por delitos de homicidio calificado y desaparición forzosa y otros delitos acumulados. Y Alberto Fujimori, en el año 2007 extraditado de Chile al Perú, fue procesado y sentenciado a 25 años por crímenes de lesa humanidad y otros delitos.

 SEGUNDO ACTO: KEIKO FUJIMORI GOBERNÓ DESDE EL AÑO 2016

El año 2016,  hubo elecciones  ganó  Pedro Pablo Kuczynski  a Keiko Fujimori, pero ésta no reconoció su derrota; sin embargo, asumió control del Congreso con 73 congresistas, mayoría absoluta; gobernó desde el Poder Legislativo en alianza con congresistas de otras bancadas corruptas,  obligaron al presidente Pedro Pablo Kuczynski a renunciar, designaron a Martín Vizcarra pero al no aceptar la dictadura del Congreso corrupto, lo disolvió y convocó a elecciones legislativas complementarias,  pero siguió siendo controlado por el fujimorismo y vacaron a Vizcarra, reemplazado por  Manuel Merino al quinto día tuvo que renunciar, finalmente Francisco Sagasti quien terminó el periodo de Kuczynski: el fujimorismo consiguió su objetivo: generar el desorden, inestabilidad, crisis social, política y crisis moral.

En el año 2021, candidato Pedro Castillo por Perú Libre, derrotó en segunda vuelta a la candidata  de Fuerza Popular Keiko Fujimori, pero  no reconoció su derrota. Y pasó a la ofensiva conspirativa en alianza con los grupos de la derecha corrupta, la prensa mediática y la Fuerzas Armadas y Policía:  vacaron al presidente Pedro Castillo. Acto seguido, designaron a la innombrable Dina Boluarte quién cumplió su papel de marioneta, se impuso la dictadura congresal, la crisis social, político  y la corrupción tocó fondo; por tanto,  la vacaron y la reemplazaron  con José Jerí, otro corrupto siguió la tradición fujimorista, lo vacaron y eligieron a José María Balcázar  quién entregó la banda presidencial a Keiko Fujimori en 28 de julio.

                         TERCER ACTO

Por fin, Keiko Fujimori, proclamada presidenta del Perú con triunfo pírrico por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE); expresó hipócritamente, que recibe un Estado en situación catastrófica, que ella misma la generó. La gran prensa publicita el “cambio de gobierno”, de expectativa, esperanza, etc. No hay ni habrá tal cambio, lo que habrá, es la continuación del fujimorismo en el “tercer acto”.

El texto leído en su mensaje el 28 de julio en el Congreso Nacional, fue  generalidades, debió empezar pidiendo perdón por los crímenes de los 60 compatriotas asesinados  en el sur del Perú, cuyos responsables hasta ahora blindados por el Congreso fujimorista, no dijo nada al respecto, tampoco sobre la derogatoria de las  leyes pro impunidad que la ciudadanía exige, enumeró promesas electorales, nada sobre sobre el fin de las  exoneraciones tributarias a las grandes empresas, agro exportadores, gran minería y otros, nada sobre el empleo productivo  para el 75 % de trabajadores que  sobre viven en trabajo informal, nada para los pensionistas jubilados .

GABINETE RECICLADO Y FACULTADES LEGISLATIVAS

Remarcó, sobre la solicitud al Congreso la delegación de facultades legislativas; sería grave error otorgar tales facultades. El paquete a ejecutarse: sobre la inseguridad ciudadana es  militarizar el país, flexibilizar o reforma laboral, todos recordamos que,  Alberto Fujimori, utilizó el mismo término para modificar la legislación laboral, anuló los principales derechos y conquistas laborales y sociales  impuso el despido masivo de trabajadores, quiere completar la faena de su padre, liquidar los pocos derechos laborales que aún quedan. Ha nombrado un gabinete reciclado, ministros por favores políticos como el de salud sin ser médico, de Vivienda y Construcción y de Defensa muy cuestionados, el de Relaciones Exteriores, propuesto por la Embajada de Estados Unidos a su ex empleado Carlos Espá y otros ministros con antecedentes y denuncias en fiscalías, como también varios ministros de gobiernos anteriores con resultados nefastos: es un gabinete producto de pactos nada santos.

Por consiguiente, con facultades legislativas, gabinete reciclado y si el gobierno de se suma al nefasto Grupo de “Escudo de las Américas” nada bueno nos espera.

¿QUE HACER PARA IMPEDIR EL AUTORITARISMO DEL FUJIMORISMO?

Convertir a los 9,118, 516 votos que no votaron por Keiko Fujimori, en una fuerza orgánica mediante un frente de contenido progresista, democrático popular: es una tarea titánica.

Hay que saludar, al bloque parlamentario de oposición  “Consenso Democrático” conformado por los partidos Juntos Por el Perú, Buen Gobierno, Ahora Nación y Partido Obras.

Los comunistas saludamos y apoyamos, la iniciativa de la constitución en proceso del Frente Patriótico Democrático y Popular, que sea de carácter amplio, pero siempre con la pregunta con quienes y para qué. Ningún frente sin los comunistas podrá lograr los objetivos que beneficie al pueblo.

 Los comunistas que militamos en el Partido Comunista Peruano PCP, somos conscientes, que estamos ante un panorama difícil, en medio de una campaña anticomunista y estigmatizados, pero hemos luchado con convicción revolucionaria por el bienestar de la clase trabajadora y de los pueblos vulnerables, por la justicia social, en el Perú somos parte de la historia con trayectoria honrosa.

Por tanto, los comunistas, tenemos que asumir el rol que nos corresponde como vanguardia pero hay que ganarla, frente al autoritarismo de la derecha que se siente envalentonada. El legado de nuestro Amauta José Carlos Mariátegui es la fuerza revolucionaria para resistir y vencer.

*ex secretario general de la CGTP, ex senador de la República 1985-1990, ex vicepresidente de la FSM