LA CUMBRE SOBRE EL «TERRORISMO DE IZQUIERDA»

Por Fernando Buen Abad Dominguez

Jamás las reuniones dedicadas a “examinar” el denominado “terrorismo político de izquierda” pueden considerarse acontecimientos aislados ni ejercicios puramente académicos o democráticos. Forman parte de procesos más amplios de clasificación y dictadura ideológica de la realidad. Toda clasificación que el imperio impone implica una jerarquización de clase. Toda jerarquización suya establece criterios de legitimidad y de deslegitimación. Toda legitimidad distribuida desde los sillones del poder imperial influye sobre la manera en la que las sociedades interpretan los conflictos que atraviesan su existencia material y sobre los mecanismos de guerra cognitiva para el espionaje, la persecución, la represión y la criminalización de toda fuerza transformadora.

Ahora resucitan todos los estigmas del nazifascismo, del macartismo, de la “Guerra Fría” … Con el epíteto de “terrorismo político de izquierda”, eje articulador de una reunión (16/07/26) en la que se inventarán foros, conferencias o dispositivos institucionales de análisis. Y es hora de, una vez más, exigir una interrogación rigurosa acerca de las condiciones históricas, económicas y culturales que hacen posible su formulación, su circulación y su eficacia. Ninguna ofensiva imperial adquiere relevancia pública por generación espontánea. Todo el plan de su reunión está intoxicado por una trama de intereses, conflictos, disputas simbólicas y saqueos materiales que determinan su sentido. Y nuestro problema no es sólo la existencia de semejante violencia política a la que estamos acostumbrados, sino al repertorio de nuevas orientaciones ideológicas diversas, convertidos de inmediato en procedimientos de guerra cognitiva para distorsionar la percepción social de los conflictos.

¿Será que esta reunión contra el “terrorismo de izquierda” adoctrinará a sus invitados para determinar quién es el jefe que posee la fuerza y autoridad para imponer categorías interpretativas de alcance masivo? ¿Que el gerente en turno del capitalismo tiene poder de reclasificar la política mundial? También están reclutando a las corporaciones monopólicas de comunicación; a los centros de pensamiento financiados por grupos económicos; fundaciones asociadas a intereses geopolíticos específicos y redes institucionales vinculadas con estructuras estatales dominantes participan activamente en la construcción de marcos cognitivos. ¿Piensan que con la influencia de estos actores mejorará la calidad de sus argumentos genocidas? ¿Será una misa del capitalismo para recordar a sus esbirros quiénes tienen acceso privilegiado a canales de negocios, saqueo, violencia impúdica e impune, difusión de baratijas, relaciones con organismos gubernamentales mercantilizados y capacidad para imponer los negocios burgueses con apariencias de beneficencia universal?

Cuando una reunión así concentra la atención de los sirvientes que sintonizan con el palabrerío sobre el terrorismo político de izquierda, urge contrastarlo con las formas de violencia disfrazadas de procesos económicos, financieros, militares y comunicacionales que afectan cotidianamente a millones de personas. La destrucción de comunidades mediante políticas de saqueo económico, la precarización sistemática del trabajo, la expulsión de poblaciones enteras de sus territorios, la devastación ambiental promovida por intereses privados y la desarticulación deliberada de servicios públicos esenciales generan consecuencias huLA CUMBRE SOBRE EL «TERRORISMO DE IZQUIERDA» manas de enorme magnitud. Sin embargo, tales fenómenos rara vez reciben tratamientos equivalentes dentro de los discursos dominantes sobre la violencia.

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Reflexiones extraídas del artículo «Guerra cognitiva en la Cumbre sobre Terrorismo de Izquierda» de Fernando Buen Abad Domínguez que aparecerá en la revista América Latina en Movimiento, 562 de próxima publicación.