ARANCELES DE TRUMP CONTRA BRASIL

Aranceles de Trump contra Brasil

El aumento de aranceles sobre el aluminio y el acero brasileños tiene como telón de fondo la disputa geopolítica entre Estados Unidos y el Sur Global.

Paulo Cannabrava Filho*

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, impuso un arancel del 50% sobre las transacciones comerciales con Brasil. La medida, mucho más severa que el 30% aplicado a México y Europa, no es solo una acción proteccionista. Se trata de una represalia clara al papel que Brasil viene desempeñando en el BRICS y al intento del Sur Global de construir un orden mundial más justo y multipolar.

La Cumbre BRICS+ realizada en Río de Janeiro, con participación ampliada de países como Irán, Nigeria, Tailandia y Venezuela, fue un hito simbólico de esta articulación internacional. Allí se discutió la desdolarización del comercio, el fortalecimiento del Nuevo Banco de Desarrollo y el fin de la dependencia de instituciones dominadas por Estados Unidos. A Trump no le gustó.

La represalia llegó con la arrogancia de quien todavía se cree dueño del mundo. No se trata solo de proteger su industria, sino de intentar impedir que países como Brasil fortalezcan su soberanía económica. Los aranceles afectan directamente a productos fundamentales para la industria brasileña, incluso sectores de alta tecnología, como el aeronáutico.

Al justificar la medida, Trump ironizó sobre la desdolarización, diciendo que “el mundo puede intentarlo, pero el dólar es eterno”. Esta declaración, sumada a los aranceles, muestra que Estados Unidos está dispuesto a usar todas las armas del imperialismo para mantener su poder.

Trump incluso revocó el visado del ministro Alexandre de Moraes y de otros miembros del Poder Judicial brasileño, en un intento de intimidar al sistema de justicia y apoyar a sus aliados locales. Sigue respaldando a Jair Bolsonaro, a quien considera injustamente perseguido.

Mientras tanto, Bolsonaro enfrenta medidas cautelares impuestas por el STF: uso de tobillera electrónica, reclusión domiciliaria nocturna e integral los fines de semana, prohibición de contacto con embajadas, autoridades extranjeras y otros acusados. Aun así, sigue articulando políticamente, lo que muestra la lentitud de la Justicia en contener su actuación antidemocrática.

El arancelazo y el apoyo descarado al bolsonarismo revelan, juntos, el verdadero rostro del imperialismo estadounidense: autoritario, intervencionista y enemigo de cualquier intento de soberanía popular.

Corresponde a Brasil y a los demás países del Sur Global seguir construyendo alianzas capaces de romper con este ciclo de dependencia y amenaza permanente.

*Articulo redactado con auxílio del chatgpt