LLAMAMIENTO CEDIS

CENTRO DE ESTUDIOS DEMOCRACIA, INDEPENDENCIA Y SOBERANIA

Cedis

¡AFIRMAR LA UNIDAD PARA CONSTRUIR CAMINO DE VICTORIA!

A menos de cuatro semanas para las elecciones del 11 de abril, están planteados los retos esenciales que deberá enfrentar nuestro pueblo en el empeño de construir un camino de victoria.

La Jornada que se avecina, no será solo peruana. Mientras que en nuestro país tendremos los comicios presidenciales y parlamentarios; en Ecuador ocurrirá la segunda vuelta de las elecciones del 6 febrero en las que se impusiera el representante de las fuerzas progresistas, Andrés Arauz; y en Chile se celebrará la elección de una Convención Constituyente después que en octubre del 2020 el pueblo diera al traste con la Constitución de ese país, heredada de la dictadura. Por si todo eso fuera poco, el mismo día en Bolivia tendrá lugar la segunda ronda de las elecciones municipales que ganara el MAS el pasado 7 de marzo, pero en la que se registrara una cierta “recuperación electoral” de la derecha golpista.

Bien podemos esperar, entonces, que el 11 de abril marque un hito para todo el continente,  y que registre un simultáneo avance de los pueblos empeñados en la tarea de consolidar un proceso continental en el marco del Bicentenario de la Independencia del yugo español.

En lo que respecta a los peruanos, debemos constar que el país atraviesa una crisis múltiple. A la crisis económica, ética y sanitaria, se suma una aguda crisis política que genera constante inestabilidad. En su contexto, la clase dominante pretende aferrarse de cualquier modo reteniendo en su menos los resortes del Poder, a fin de perpetuar sus privilegios.

UN ESCENARIO ELECTORAL COMPLEJO

Como es de dominio público, el mosaico electoral contiene tres espacios más o menos definidos. A un lado, la derecha está representada básicamente por Keiko Fujimori, Hernando de Soto, Rafael López Aliaga y César Acuña. Con matices, estos representan básicamente los mismos intereses y corresponden a la misma esencia.  Y es que un rasgo distintivo del proceso electoral peruano, puede subrayarse el hecho que la derecha más reaccionaria participa en la contienda, dispersa y dividida. Aun así, procurará errar filas en uno u otro momento de la contienda, para no verse en condición de derrota.

El segmento intermedio está ligado a fuerzas de “centro”. Aunque buscan distanciarse de los sectores más reaccionarios, estas fuerzas tienen lazos que los atan al “modelo” Neo Liberal heredado de la dictadura.  Lescano, Forsaith, Guzmán, Urresti e incluso Humala, pertenecen a este contingente que coincide en cuestiones fundamentales: defiende en los hechos la vigencia de la Constitución, incluso en el caso que admite ciertos “cambios” en ella. Sostiene propuestas en beneficio de las entidades patronales -como la CONFIEP-, no toma distancia de los organismos financieros internacionales y tampoco recusa la presencia imperialista en el país.

La Izquierda, por su parte, asoma también fraccionada, y aparece dividida en cinco opciones: Verónica Mendoza, de Juntos por el Perú;  Marco Arana, de Frente Amplio; Pedro Castillo, de Perú Libre; Andrés Alcántara, de Democracia Directa y Vega Antonio de la UPP. A esos dos últimos, se les podría descartar de plano por su inoperancia política y su oportunismo galopante Los tres primeros, sin embargo, ostentan cierta línea progresista a la par de coincidencias básicas que habrían podido alumbrar una ruta unitaria. Pero ella, no se concretó.

Si la unidad fracasó en las tratativas entre los núcleos dirigentes; ella puede abrirse paso, sin embargo, desde la base electoral. Una polarización bien entendida y una “corrida” de votos apropiada, bien podría beneficiar a la candidatura de Verónica Mendoza  que es, objetivamente la única con posibilidades reales de victoria. Por lo demás, ella representa a un núcleo más solvente de organizaciones, y posee un programa patriótico y antiimperialista que lo califica responsablemente. Por eso, toda la campaña de la derecha se enfila contra ella.

EL FASCISMO BUSCA CONVERTIRSE EN ALTERNATIVA

En anteriores procesos electorales, la derecha buscó camuflar su mensaje presentándose como una fuerza “de centro”. No se atrevió a sustentar una opción a fin de encubrir sus concepciones básicas porque era consciente de la fragilidad de su mensaje. Hoy, sin embargo, ha optado por presentarse abiertamente como lo que es,  con la idea de afirmar su mensaje en la conciencia de los peruanos.

La derecha es consciente que estos comicios, pueden marcar su derrota. Por eso, busca un camino de futuro.  Si perdiera, como debiera ocurrir, asomará dispuesta a dar batalla desde la base misma de la sociedad y para eso requiere levantarse como alternativa de gobierno con un mensaje profundamente reaccionario y conservador. Eso es lo que explica su dispersión

Ni Keiko, Acuña o De Soto tienen futuro en esa tarea. Es lo que explica el papel de López Aliaga, el testaferro del Opus Dei y del Franquismo español. Quieren  hacer aquí una réplica de “VOX”, el partido de la extrema derecha española alimentado por los sectores más conservadores del continente: Piñera, desde Chile, Duque de Colombia y ARENA de El Salvador, a más de la derecha mexicana (Salinas de Gortari y otros). El Neo Colonialismo en acción.

Ese propósito, lo confirma -como se ha denunciado- la “Carta de Madrid” conocida recientemente. En ella, resoplando el más turbio y grosero anticomunismo, 50 “personalidades” del “mundo ibérico” llaman a enfrentar todos los cambios en España y América Latina cerrando filas contra Cuba. Venezuela, Nicaragua, el Foro de Sao Paulo y el Foro de Puebla. Buscan librar una guerra contra todas las fuerzas que simbolizan cambios que pongan en peligro su estrategia de dominación.

EL PELIGRO ACECHA

En esta circunstancia, el peligro acecha y pone en grave riesgo la estabilidad política del país. La derecha, consciente de la posibilidad real de perder las elecciones, busca dar al traste con ellas. Ahora incuba la idea de censurar a Francisco Sagasti y su Mesa Directiva del Congreso, con lo que  -de lograrlo- lo derribarían del Gobierno y abrirían la posibilidad de un nuevo “mando transitorio”.

Este, para “restablecer las libertades electorales” amenazadas por un presunto fraude y cautelando la salud de los peruanos afectados por la pandemia, pospondrían los comicios del 11 de abril por uno o dos años para terminar de quebrar a la izquierda y soldar las fisuras que dividen “al campo democrático” que ellos mismos dicen representar.

Por eso no cesa su campaña contra Vizcarra ni contra Sagasti, contra la Fiscal de la Nación y el Tribunal Constitucional. Y también, ciertamente, contra la vacuna china y las acciones del gobierno para enfrentar el Corona Virus.

CERRAR FILAS EN EL MOVIMIENTO POPULAR

En estas condiciones, la tarea principal es la unidad. Hay que cerrar filas y respaldar sin reservas cobardes, la candidatura de Verónica Mendoza, la única carta que, desde el movimiento popular, puede hacer frente exitosamente a esta ofensiva reaccionaria.

Por eso resulta francamente deplorable que, desde “posiciones de izquierda”, se combata con odiosidad y saña la propuesta que levanta “Juntos por el Perú”. Quienes hasta ayer nomás denigraban a Ollanta Humala y lo tildaban con todos los epítetos, hoy se “agarran” de las declaraciones que éste hiciera contra Verónica Mendoza en torno a las cacareadas “agendas de Nadine”. Incluso, sin indagar nada y sin siquiera conocer la versión de esa candidata, piden que sea excluida del proceso electoral, procesada y sentenciada por “corrupción”, como a Keiko. Esa maquinación constituye no sólo un insulto a la inteligencia, sino también un sucio juego que beneficia exclusivamente a la reacción.

Sus promotores, sueñan ilusamente con que el “retiro” de Verónica Mendoza colocará en la antesala de la victoria a su candidato, Pedro Castillo. Este precario dirigente de una huelga magisterial ocurrida en el 2017 -hace cuatro años- carece incluso de una fórmula presidencial completa y será simplemente aplastado por la carga de la derecha si por casualidad asomara aunque fuera con una mínima opción electoral.

El proyecto de Juntos por el Perú no es perfecto, ni está completamente ensamblado. Registra vacíos e incluso contradicciones. Quien quiera encontrarlas, podrá lograr su objetivo. Pero estos adversarios de hoy, no tentaran hacerlo para corregir sus fallas y hacerlo mejor, sino para destruirlo   Si hipotéticamente lograran ese propósito, la reacción los aplaudiría con las dos manos.

Nadie en su sano juicio puede esperar que JxP sea un proyecto perfecto y acabado.  Ni que Verónica Mendoza carezca de defectos. Si no tuviera ninguno, no sería un ser humano.

No es ésta, entonces, la hora de las mezquindades ni de los regateos. Hay que cerrar filas con fuerza y enfrentar el reto para alcanzar la victoria en la única opción válida que se nos presenta en el escenario nacional. Nadie, en el futuro, nos perdonará si desperdiciamos esta ocasión

EN EL PLANO MUNDIAL, LA LUCHA ESTÁ PLANTEADA

Aunque la expresión más reaccionaria del Imperialismo, el señor Donald Trump- fue derrotado en las elecciones de los Estado Unidos, la política del gobierno norteamericano no ha cambiado.

Como en los viejos tiempos, el gobierno de los Estados Unidos ordenó recientemente el bombardeo a Siria “como una advertencia a Irán”. ¿Sería lícito, en el marco de una imaginaria política similar, que como advertencia a Estados Unidos, Rusia bombardeara Canadá?.

Washington no ha variado tampoco su relación con Cuba. El Presidente Biden ni siquiera ha retirado a Cuba de la “lista” de los llamados “países que promueven el terrorismo”. Pareciera que el fantasma del mandatario derrotado, aún rodara los ambientes de la Casa Blanca.

Y puede decirse lo mismo en relación a Venezuela, que aún sufre los efectos de un bloqueo sistemático impuesto por los Estados Unidos para doblegar a su pueblo.

Porque esa política continua, se mantiene en alto la resistencia de los pueblos. Los gobiernos de Rusia, China, e Irán, consolidan sus vínculos en una suerte de alianza estratégica para doblegar la política dominadora del imperialismo. Y en diversos confines del planeta se acrecientan las voces de condena al gobierno de los Estados Unidos.

Y América Latina es escenario de jornadas de este signo que el 11 de abril habrán de consagrar un nuevo avance para las fuerzas progresistas. Aquí Cuba es una fortaleza; Nicaragua y Venezuela, bastiones irreductibles; ylos pueblos, garantía de victoria 

Al cumplirse en marzo de este año el Sesquicentenario de La Comuna de Paris –la primera insurrección obrera triunfante de la historia-, la unidad, la organización, la conciencia política y la lucha de los pueblos afirma un vigoroso destino.  En su homenaje debemos perseverar en la lucha.

En una fecha como ésta, resulta indispensable recordar lo que dijera Carlos Marx en su libro “Las luchas sociales en Francia”:

“Cuando la Comuna de París tomó en sus propias manos la dirección de la revolución; cuando, por primera vez en la historia, simples obreros se atrevieron a violar el privilegio gubernamental de sus “superiores naturales” y, en circunstancias de una dificultad sin precedentes, realizaron su labor de un modo modesto, concienzudo y eficaz, con sueldos el mas alto de los cuales apenas representaba una quinta parte de la suma que según una alta autoridad científica es el sueldo mínimo del secretario de un consejo de instrucción pública de Londres, el viejo mundo se retorció en convulsiones de rabia ante el espectáculo de la Bandera Roja, símbolo de la República del Trabajo, ondeando sobre el Hôtel de Ville”.

Si pues, también en el Perú el viejo mundo se retorcerá en convulsiones de rabia cuando el pueblo sea capaz de afirmar su destino.

Nuestra tarea es cerrar filas para lograr ese objetivo.

Lima, 16 de marzo del 2021 

Centro de Estudios “Democracia, Independencia y Soberanía” (CEDIS)