CHILE. 86 AÑOS DE «EL SIGLO»

El Siglo 86 años. “Ha sido parte esencial del sistema de medios del país”

septiembre 2, 2026

admin

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Con un foro sobre la era digital y el periodismo, con asistencia de un representativo grupo de periodistas, se celebraron las más de ocho décadas de este periódico.

“El Siglo”. Santiago. 1/9/2026. Un nutrido y representativo grupo de periodistas fue el marco en el que se celebraron los 86 años de existencia del periódico El Siglo, fundado el 31 de agosto de 1940, motivo por el cual se efectuó el foro “Periodismo: Inteligencia Artificial, RRSS, era digital, credibilidad y confianza”, conducido por la presidenta del Colegio de Periodistas, Rocío Alorda, y donde participaron como panelistas Alejandra Valle, editora de La Voz de los que Sobran, y Patricio López, director de Radio Universidad de Chile.

El director del medio, el periodista Hugo Guzmán, calificó como “una proeza” que El Siglo cumpla 86 años e indicó que el periódico “ha sido parte viva de la historia de Chile en el siglo pasado y en este siglo. Ha sido parte esencial del sistema de medios del país”.

Se recibieron saludos de medios nacionales y extranjeros como Clarín, Le Monde Diplomatique, Mundo Obrero y El Popular, y hubo un saludo por redes sociales del Partido Comunista. En el foro se destacó el papel que ha cumplido el periódico como medio alternativo y contributivo a la diversidad en el ecosistema comunicacional chileno.

Estuvieron presentes la presidenta del Círculo de Periodistas, Margarita Bastías, Pía Figueroa de la agencia Pressenza, Catalina Valenzuela de Piensa Prensa, Carmen Esquivel, corresponsal de Prensa Latina, Beatriz Michell, corresponsal de HispanTV, Ana María Olivares, consejera nacional del Colegio de Periodistas y Agueda Sáez, del colectivo Red Chilena de Periodistas y Comunicadores Amigos de Cuba.

Asistieron los periodistas, editores y escritores Mario Aguilera, Mauricio Weibel, Lucía Sepúlveda, Erasmo López, Eduardo Contreras, Carlos Torres, Daniela Pizarro y Úrsula Fuentes, entre otras y otros. La celebración, sencilla y amena, se realizó en la Cafetería Popular en el Barrio Yungay.

En el foro se abordaron los desafíos y nuevas condiciones del periodismo en la llamada era digital, las granjas de bots, la Inteligencia Artificial, la guerra semiótica, los algoritmos, las nubes informativas y corporaciones digitales. Los retos de la prensa alternativa, popular, social, universitaria, por mantener viva la veracidad, la información, el periodismo interpretativo basado en hechos y datos objetivos y la ética. También se hizo mención a la precariedad en que trabajan los medios, lo que incluye el no respetar los derechos laborales básicos de las y los periodistas.

En ese contexto, Hugo Guzmán sostuvo que “el desafío para medios como El Siglo es gigantesco, porque es gigante el arco comunicacional donde se libran hoy las batallas culturales, de ideas, de información, de conocimiento”.

“Se consagra la proeza de llegar a los 86 años del periódico El Siglo”.

El siguiente es el texto íntegro del discurso del periodista Hugo Guzmán con motivo de los 86 años del periódico El Siglo:

Buenas tardes. Agradecer la presencia y los saludos de colegas y de medios amigos de Chile y el exterior.

Este lunes 31 de agosto se consagra la proeza de llegar a los 86 años del periódico El Siglo.

El Siglo ha sido parte viva de la historia de Chile en el siglo pasado y en este siglo. Ha sido parte esencial del sistema de medios del país.

Es un periódico que asumió el desafío comunicacional en momentos de convulsión social, cuando emergía el sindicalismo chileno, cuando se cimentaban las ideas transformadoras, cuando nacían partidos populares y de izquierda, cuando la nación iba consolidando derechos y avances democráticos. El Siglo jugó un papel definitorio en la llamada Operación Verdad, durante el Gobierno del Presidente Salvador Allende. Pasó por dos períodos autoritario y dictatorial, encarando la represión, la persecución y la clandestinidad, constituyéndose en un ejemplo latente de la violación al derecho a la información y, al mismo tiempo, de defensa de la libertad de expresión a toda costa.

Si llega hoy a 86 años de vida, siendo uno de los periódicos más antiguos de Chile, obedece a la voluntad, el esfuerzo encomiable, la convicción, el trabajo, la inteligencia y el compromiso de generaciones de periodistas y trabajadores que pasaron por estas páginas del periodismo nacional.

Si El Siglo ha estado presente en diversidad de momentos de la historia chilena, de diferentes procesos sociales y políticos, de distintos momentos del debate ideológico, también ha vivido la evolución de las comunicaciones, la llegada de nuevas tecnologías y de nuevos instrumentos de prensa.

Desde hace un tiempo, la labor de este medio está cruzada por el avance de las nuevas tecnologías. Hoy es un hecho de la causa el impacto de la Inteligencia Artificial, las modalidades digitales, las granjas de bots, la guerra cognitiva y semiótica, los algoritmos con tendencia ideológica, el capitalismo de plataformas, la llamada delincuencia tecnológica, los sistemas electrónicos. Estamos frente al impacto comunicacional de datas centers, nodos de cómputos, nubes informativas, corporaciones digitales como Palantir, la promoción del Tech New Deal, conocido como “nuevo impacto digital”, empresas convertidas en casas de apuestas o medidores financieros de conflictos, como Polymarket y Kalshi.

Será monumental el reto, pero es inevitable que los medios populares, los sistemas comunicacionales alternativos y sociales, asuman el desarrollo y uso de las más complejas nuevas tecnologías, las nuevas plataformas y los nuevos formatos. Sin eso, el futuro es gris.

Estamos ante una época de paradojas, como que hoy la extrema derecha y los conservadores asumen la prioridad de llevar adelante la batalla cultural, o contradicciones como que la desinformación, el diversionismo y las noticias falsas mueven el tablero de las comunicaciones.

Ante eso, surge la necesidad de que los medios populares y de izquierda, con un sentido de Soberanía Informativa, sin complejos ni vacilaciones, entren de lleno a la batalla cultural, a la batalla de las ideas, a la batalla por la veracidad, el conocimiento, la información y la creatividad.

En ese marco, volvemos a sostener la tesis de la complementación de medios, es decir, amalgamar sabia y creativamente los medios tradicionales con los medios modernos. Cada uno tiene su nicho, su objetivo, su intención.

También recalcar que en este marco, en el campo popular y de izquierda, hay que jugarse por proyectos colectivos más que por caminos individuales tentados por los formatos digitales.

Junto a eso, debemos insistir en que se debe mantener como una prioridad fundamental garantizar la infraestructura para el funcionamiento y desarrollo de los medios alternativos y populares. Sin recursos materiales, sin financiamiento, sin personal profesional y técnico, sin una gestión eficiente y responsable, es muy complicado que un medio pueda seguir adelante. Es imprescindible comprender aquello.

Cuando El Siglo cumple 86 años, no estamos hablando de un episodio nostálgico o simplemente emotivo. Estamos hablando de la comprobación de lo eficaz de mantener -en el campo popular- medios propios, periódicos que expresen una línea editorial comprometida con el ideario transformador, con las posiciones de izquierda, con los trabajadores, con la cultura, con el latinoamericanismo, y con los procesos populares.

En este marco volvemos a decir que El Siglo no es ni ha sido un medio aséptico, es un medio con una línea editorial y un compromiso, y no lo oculta, como otros medios convencionales o liberales que engañan diciendo que son neutrales y objetivos, cuando representan intereses económicos, políticos e ideológicos.

Es lo que el Presidente Allende llamó “periodismo de trinchera” y no de tribuna, o lo que instó Pablo Neruda al reivindicar medios que sean ventanas que dejen entrar el aire.

El reto no es desaparecer los medios propios y populares. El reto es robustecerlos y mantenerlos activos en el sistema de medios. El Siglo ha bregado en ese propósito por 86 años.

Abusando de su tiempo, me pareció oportuna esta ocasión para hacer un concreto balance de los últimos diez años recorridos por este medio, donde hemos desarrollado una labor un pequeño grupo de periodistas, diseñadores y colaboradores.

Cuando llegamos, el Portal Web tenía alrededor de 9 mil visitas. Hoy tenemos cientos de miles y es un medio digital que gravita. Logramos, en condiciones precarias, meternos a las redes sociales y alcanzamos avances. Pese a dificultades e interrupciones, mantuvimos la edición del diario impreso, muy valorada por muchas y muchos, y que siempre nos generó ingresos porque vendimos entre el 70 y el 80 por ciento de los ejemplares, y pudimos dar a conocer la voz de los de abajo y las ideas transformadoras. Con la pretensión de robustecer la Soberanía Informativa convocamos a superar aquello de que la gente no lee, con nuestro eslogan “Queremos que leas”, en la convicción de que la información y el conocimiento son clave para la batalla de ideas y el posicionamiento de batallas sociales.

Abrimos el abanico temático y de vocerías. Abordamos procesos y sucesos a través de los géneros periodísticos con creatividad, credibilidad y calidad. Abordamos consistentemente los temas internacionales. Tuvimos exclusivas con entrevistas, notas y reportajes. Consagramos un grupo de columnistas cumpliendo con la premisa de la diversidad. Llegamos a tener una veintena de medios colaborativos en Chile, América Latina, Europa y Asia. Logramos mantener vigente la marca de El Siglo en el escenario comunicacional chileno, algo no del todo fácil, pero lo hicimos. Logramos superar cierta tendencia boletinera y nos dedicamos a hacer periodismo. Informativamente El Siglo fue y es un referente, citado en distintos medios y espacios, consolidándose como una voz alternativa.

Corresponde asumir errores y deficiencias que tuvimos estos diez años, en lo vertiginoso y sensible del trabajo de cualquier medio. Como escuché alguna vez, en el periodismo se muere cada noche y se renace cada mañana. Hubo trabajos que pudimos hacer mejor, con más creatividad, con más asertividad, con mayor calidad.

En estos momentos que vive el mundo y el país, parece conveniente desde el periodismo popular, transitar por dos caminos: volver a las raíces que explican la necesidad de la existencia de estos medios, y asumir las realidades contemporáneas de las comunicaciones.

En ese sentido, recordar los planteamientos de Luis Emiliro Recabarren, fundador de la prensa obrera y popular, quien dijo que esta debe ilustrar, instruir, enseñar y guiar, hacerlo con inteligencia y con sentimiento, difundir la cultura y las ideas del pueblo, debatir las ideas del adversario incluso del amigo, y nunca considerarse infalible. Sentenció que “la prensa es la voz del pueblo. No hay periódico insignificante. El más pequeño es tan terrible como el más formidable ariete”.

Debemos recurrir a los pensadores nacionales y extranjeros que están abordando temas comunicacionales en esta era digital, como Francisco Sierra, Ignacio Ramonet, Chris Harman, Philip Kitzberger, Naomi Klein, Amy Goodman, Pedro Santander, María Olivia Monckeberg, o Dino Pancani.

El desafío para periódicos como El Siglo es gigantesco, porque es gigante el arco comunicacional donde se libran hoy las batallas culturales, de ideas, de información, de conocimiento.

Así que hay que estimular que estos medios prosigan su labor periodística y analítica, su impronta cultural e informativa, y contribuyan a la diversidad en el sistema comunicacional chileno.

Muchas gracias.