HONOR ETERNO A LOS CAIDOS…!

  32 HÉROES DE CUBA MUEREN LUCHANDO POR VENEZUELA

                       Honor eterno a los 32 héroes caídos en Venezuela

 Agradecimiento al colega y compañero Amable. Escritor Amable
Fernández, desde Mérida, Venezuela.

La Habana, 16 de enero de 2026.- La Habana y toda Cuba han vivido
entre el 15 y el 16 de enero jornadas de profundo duelo y firmeza
revolucionaria, en homenaje a los 32 héroes cubanos caídos en
Venezuela durante la agresión de Estados Unidos. Los tributos,
encabezados por la máxima dirección de la Revolución y acompañados
masivamente por el pueblo, reafirmaron la condena al terrorismo de
Estado ejercido por el Gobierno estadounidense.

El pueblo cubano rindió tributo a sus héroes con respeto conmovedor y
espíritu de combate, ratificando que sus vidas no fueron en vano y que
su ejemplo acompañará las luchas presentes y futuras por la soberanía
de Nuestra América.

El primer homenaje póstumo tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional
José Martí, donde fueron recibidos los restos mortales de los 32
internacionalistas, en ceremonia encabezada por el General de Ejército
Raúl Castro Ruz, Líder al frente de la Revolución Cubana, y por el
primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y
presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto a
familiares de las víctimas, dirigentes del Partido, el Gobierno y las
organizaciones de masas. En un ambiente de silencio sobrecogedor,
roturado apenas por las notas solemnes de los homenajes militares,
Cuba honró a sus hijos asesinados por la agresión imperialista
mientras cumplían misiones de cooperación y seguridad en defensa de la
soberanía de Venezuela y de la integridad del presidente Nicolás
Maduro.

Tras la ceremonia en el aeropuerto, una marcha solemne acompañó el
traslado de los féretros por la Avenida Rancho Boyeros hasta la sede
del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, donde continuó
el homenaje del pueblo de Cuba a sus caídos. A ambos lados de la vía,
miles de habaneros con banderas, flores e imágenes de Fidel, Chávez y
Martí, expresaron su dolor contenido, su respeto y su firmeza y
compromiso de defender la Patria frente a las amenazas y chantajes del
imperialismo.

En el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias la población
habanera pudo rendir tributo a los héroes, con guardias de honor
integradas por oficiales de las Fuerzas Armadas, el Ministerio del
Interior, combatientes de la Revolución y representantes de diversos
sectores de la sociedad, quienes expresaron sus condolencias a los
familiares y ratificaron que los 32 combatientes ya forman parte del
panteón moral de la nación.

Desde horas tempranas de la mañana del 16 de enero, la afluencia de
trabajadores, estudiantes, del pueblo en general, evidenció el
carácter popular, antimperialista y de unidad nacional de las jornadas
de tributo. La Tribuna Antimperialista José Martí acogió en la mañana
de hoy un acto masivo de homenaje, al que acudieron miles de personas
para participar en una nueva edición de la Marcha del Pueblo
Combatiente y reafirmar el compromiso de Cuba con la defensa de la
paz, la dignidad y la independencia. La actividad, encabezada por el
presidente Díaz-Canel y otras autoridades, tuvo como eje el
reconocimiento a los 32 héroes, ascendidos póstumamente, y la denuncia
de la agresión de Estados Unidos como un acto de terrorismo de Estado
contrario al Derecho Internacional y a la Carta de las Naciones
Unidas.

De manera simultánea, a partir de las primeras horas de la mañana se
realizaron ceremonias de homenaje en las provincias de origen de los
combatientes, con actos en los panteones de los Caídos por la Defensa
y en escenarios emblemáticos de cada territorio. En todos los
municipios, autoridades del Partido y el Gobierno, estudiantes,
trabajadores y vecinos acompañaron a las familias en el duelo, con
consignas en defensa de la Revolución, de la soberanía de Venezuela y
por la libertad y la integridad del presidente Nicolás Maduro Moros y
de la diputada Cilia Flores.

Diversas organizaciones y plataformas de solidaridad, entre ellas la
Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la
Humanidad, se sumaron al tributo con mensajes públicos de
acompañamiento al pueblo cubano y a los familiares de las víctimas. En
sus pronunciamientos, estas voces señalaron que los 32 cubanos caídos
en Venezuela son símbolos de la solidaridad internacionalista, de la
defensa de la soberanía de la Patria de Bolívar y de la América toda,
y exigieron el cese inmediato de las agresiones de Estados Unidos
contra Venezuela y la liberación del presidente Nicolás Maduro y de
Cilia Flores.

Las jornadas de homenaje del 15 y del 16 de enero se inscriben en un
contexto de creciente rechazo nacional e internacional a la agresión
militar estadounidense. Cuba ha reiterado que la memoria de los 32
héroes caídos en Venezuela será honrada con la continuidad de la lucha
por la justicia, la soberanía y la unidad de los pueblos de América
Latina y el Caribe, y que no habrá impunidad para los responsables de
estos crímenes de lesa humanidad.

Cuba

Por su relevancia compartimos las palabras del general de Cuerpo de
Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, miembro del Buró Político y
ministro del Ministerio del Interior de Cuba, en el recibimiento a los
32 héroes caídos en el cumplimiento de su deber en la hermana
República Bolivariana de Venezuela.

Familiares de nuestros 32 Héroes, Combatientes, Compatriotas:

En esta mañana solemne, la Patria se duele y se eleva. Nos reunimos
para recibir en nuestro suelo a hermanos que cayeron lejos de su casa,
pero no de su deber.

Al acoger sus restos mortales, renovamos ante ellos el juramento de
lealtad a la Patria y a la unidad de los pueblos de América Latina.

Afirmamos desde el primer instante, con la claridad que exige la
historia: no los recibimos con resignación, lo hacemos con profundo
orgullo y eterno compromiso. porque sabemos y el pueblo de Cuba lo ha
aprendido en las pruebas más duras que la muerte no derrota a quienes
caen con el fusil en la mano defendiendo una causa justa.

No regresan a nosotros como sombras, por el contrario, son una nueva
luz que nos refuerza, enardece y compromete. Regresan cubiertos por la
bandera, y esa bandera no representa una ausencia: consagra una
presencia eterna.

Traen consigo el ejemplo imperecedero de la entrega, del valor, de la
fidelidad a los más nobles ideales del hombre.

Cuando cruzaron mar y cielo para cumplir su misión sabían que no
regresar era una posibilidad; pero firmemente convencidos de que no
traicionarían jamás a este pueblo; que, siguiendo el ejemplo de sus
héroes, aprendió a compartir su suerte con los demás.

En aquellas horas difíciles, cuando en la madrugada del 3 de enero, la
agresión y el artero ataque ensombreció a Venezuela, ahí estuvieron
nuestros combatientes fieles a Fidel, a Raúl, al Partido, y al legado
del internacionalismo que ha marcado cada etapa de la Revolución
Cubana.

Venezuela no fue para ellos una tierra distante, fue la prolongación
natural de la Patria, al igual que lo fue para nuestros próceres. Allí
se entrelazan Bolívar y Martí, Chávez y Fidel y todos aquellos que
soñaron una América unida y libre.

Cayeron combatiendo y ascendieron para siempre a la historia. Allí,
donde la violencia quiso imponer silencio su sangre escribió
nuevamente una verdad que nunca nadie podrá borrar: Cuba no abandona a
sus hijos. Cuba no renuncia a sus principios. Cuba no claudica, aunque
para defender la dignidad tenga que pagar un alto y doloroso precio.

Nuestros hermanos combatieron con la misma decisión e ímpetu de los
mambises de la generación del Centenario, de los barbudos, de los
milicianos en Girón y de los combatientes internacionalistas que
demostraron que de una misión en otras tierras solo se regresa con la
amistad del pueblo hermano y los restos sagrados de los caídos.

Compatriotas, familiares:

Recibimos a nuestros compañeros de lucha en la Patria que los vio
nacer, con el orgullo de saber que no claudicaron, no dudaron,
pelearon hasta la última bala y ofrendaron sus valiosas vidas en
cumplimiento de la misión encomendada.

Frente a ellos, frente a sus familiares, ante la historia y ante usted
General de Ejército, proclamamos que ­en tierra cubana jamás habrá
espacio para la cobardía y la traición. Cada combate llevará la huella
moral de estos heroicos combatientes que lo dieron todo por la
dignidad de su pueblo.

Murieron como vivieron, con la frente en alto. Cayeron convencidos de
que cumplían un deber sagrado, que los pueblos de Nuestra América
sabrán reconocer y agradecerán por siempre su ejemplo supremo de
sacrificio y lealtad.

Hoy, cuando sus nombres se inscriben definitivamente en el altar de la
Patria no les prometemos descanso, porque los verdaderos héroes no
reposan nunca. Ellos seguirán marchando al frente de cada batalla,
acompañando a cada joven decidido a servir a su pueblo, inspirando a
cada hombre y mujer que no se resigna ante la injusticia, dándole
fuerza a todo revolucionario que sepa levantarse después de cada
golpe.

El enemigo habla eufórico de operaciones de alta precisión, de tropas
de élite, de supremacía. Nosotros en cambio, hablamos de rostros, de
familias que han perdido al padre, al hijo, al esposo, al hermano.
Hablamos de niñas y niños que tendrán que crecer sin el abrazo de
quien ofrendó la vida pensando precisamente en ellos.

Ante esas niñas y niños, ante esas madres, padres y esposas, a los que
han arrancado una parte del alma, hacemos nuestras, una vez más,
aquellas sentidas palabras del Comandante en Jefe: «No podemos decir
que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos
lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable
crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia
tiembla!».

La Patria se yergue ante ustedes con respeto y con gratitud. Sus
muertos son nuestros muertos. Ese orgullo silencioso, de saber que
dieron al mejor de los suyos a la causa más justa, es también orgullo
de un pueblo entero.

Ante ustedes, ante el pueblo, reafirmamos que, si algo ha demostrado
esta dolorosa página de la historia, es que el imperialismo podrá
tener armas más sofisticadas, podrá disponer de inmensas riquezas
materiales, podrá comprar la mente de los vacilantes, pero hay algo
que jamás podrá comprar: la dignidad del pueblo cubano.

Los pueblos no se hacen grandes por sus riquezas materiales, sino por
su capacidad de mantener viva la memoria de sus héroes.

Nosotros jamás los olvidaremos. Los recordaremos siempre en cada
esfuerzo, en cada desafío, en cada victoria.

Su ejemplo iluminará el camino de los pueblos libres y justos del mundo.

Hermanos, hoy los recibimos convertidos en héroes; ustedes son un
ejemplo de honor. Son una lección para los que vacilan. Son una
advertencia para los que amenazan.

¡Gloria eterna a los caídos en la Patria de Bolívar y Chávez!

¡Honor y gloria eterna a los héroes y mártires de la Patria!

El pueblo cubano los abraza,

¡Hasta la victoria siempre!

¡HONOR, GLORIA Y RECUERDO PARA LOS HERMANOS HÉROES, COMBATIENTES
SOLIDARIOS CUBANOS» –

Fraternal saludo para lectores y contactos inteligentes, con nuestra
consigna de lucha progresista: ¡ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE!

Franklin Ledezma Candanedo: Columnista de opinión, agroambiental y
turístico, promotor del desarrollo sostenible, defensor de la madre
tierra, del ambiente y de todas las especies, en peligro real de
extinción irreversible por diversos factores negativos, entre otros,
la falta de acción colectiva en el plano nacional y mundial.

Himno patriótico: Colonia americana ¡No! Luis (Lucho) Bejarano Autor
de la letra y de la música, colega, amigo y compañero de mil
batallas-Franklin.