DONALD TRUMP. OBSESIONES DE UN DESQUICIADO

Despierta Patria Grande: Urge un gran PACTO NACIONAL, para combatir y
derrotar al desquiciado matón del barrio, antes que haga cenizas de
propios y extraños y deje a todos sin la Patria de los inmortales
luchadores por la unión de la América Meridional Simón Bolívar y del
Prócer José Martí, sin la presencia de la bestia (666) imperialista.

                                        Por: Franklin Ledezma Candanedo,
                                        Periodista del Corinto Bolivariano (*).

 Hechos relevantes:

Donald Trump inició su segundo mandato el 20 de enero de 2025

El 4 de diciembre de 2025, la Administración Trump publicó su nueva
Estrategia de Seguridad Nacional (NSS), centrada en la protección de
intereses nacionales, la soberanía, la seguridad económica y el
control fronterizo, priorizando el hemisferio occidental con una
versión de la Doctrina Monroe («Corolario Trump»).

Primero fue Canadá, luego el Canal de Panamá, ahora, Donald Trump
quiere nuevamente a Groenlandia.

En sus primeras semanas, el segundo mandato de Donald Trump se ha
caracterizado por su radicalidad e ímpetu y por una estrategia de
comunicación que sitúa a sus oponentes a la defensiva. Sus políticas,
basadas en el Proyecto 2025 de la Fundación Heritage, están
erosionando los controles democráticos y de los poderes legislativo y
judicial, y pretenden debilitar la administración federal.

El presidente está renovando los llamados infructuosos que hizo
durante su primer mandato para que Estados Unidos compre Groenlandia a
Dinamarca, sumando a la lista de países aliados con los que está
provocando conflictos incluso antes de asumir el cargo el 20 de enero
de 2025.

En un anuncio en el que nombró a su embajador en Dinamarca, Trump
escribió: “Por motivos de Seguridad Nacional y Libertad en todo el
Mundo, Estados Unidos considera que la propiedad y el control de
Groenlandia son una necesidad absoluta”.

No es extraño que Trump vuelva a tener intenciones sobre Groenlandia
después de que aseguró que podría retomar el control del Canal de
Panamá si no se hace algo para aliviar los crecientes costos de envío
requeridos para usar la vía fluvial que conecta los océanos Atlántico
y Pacífico.

También sugirió que Canadá se convierta en el estado número 51 de
Estados Unidos y se refirió al primer ministro canadiense Justin
Trudeau como “gobernador” del “Gran Estado de Canadá”, aunque este
renunció en el 2025.

Stephen Farnsworth, profesor de ciencias políticas en la Universidad
de Mary Washington en Fredericksburg, Virginia, dijo que con Trump
provocando a países amigos recuerda a un estilo agresivo que utilizó
durante sus días como empresario.

“Pides algo ilógico y es más probable que puedas obtener algo menos
ilógico”, dijo Farnsworth, quien también es autor del libro
“Comunicación Presidencial y Carácter”.

Groenlandia, la isla más grande del mundo, se encuentra entre el
Atlántico y Ártico. Está cubierta en un 80 % por una capa de hielo y
alberga una gran base militar estadounidense.

Obtuvo la autonomía de Dinamarca en 1979 y su jefe de gobierno, Múte
Bourup Egede, sugirió que los últimos llamados de Trump para el
control estadounidense serían tan insignificantes como los hechos en
su primer mandato.

“Groenlandia es nuestra. No estamos en venta y nunca estaremos en
venta”, dijo en un comunicado. “No debemos perder nuestra lucha de
años por la libertad”.

Cabe indicar que Trump canceló una visita en 2019 a Dinamarca después
de que Copenhague rechazó su oferta para comprar Groenlandia.

Trump habló de comprar Groenlandia a Dinamarca, anexionar Canadá,
recuperar el canal de Panamá y renombrar el golfo de México, lo que
significa, en todo caso, que sueña con un nuevo imperio estadounidense

Cabe indicar que Donald Trump ganó dos veces la Casa Blanca con la
promesa de cerrar la frontera. Ahora insiste en la reapertura de la
frontera, cuyo “espíritu”, dijo en su segundo discurso de investidura,
“está escrito en nuestros corazones”. Hace poco habló de comprar
Groenlandia a Dinamarca, lo mismo que anexionar Canadá, recuperar el
canal de Panamá y renombrar el golfo de México como golfo de América.

Las recientes declaraciones de Trump han emocionado a su base, y los
entusiastas del MAGA utilizan las redes sociales para difundir planes
de batalla para apoderarse de Canadá y mapas de unos Estados Unidos
que se extienden desde el Ártico hasta Panamá.

Trump también recordó a los fundadores, muchos de los cuales pensaban,
de forma similar, que Estados Unidos tenía que expandirse para
prosperar. “Extiende la esfera”, escribió James Madison en 1787;
aumenta la “extensión del territorio” y difuminarás el extremismo
político y evitarás la guerra de clases. “Cuanto mayor sea nuestra
asociación”, dijo Thomas Jefferson en 1805, hablando de su compra de
Luisiana, “menos se verá sacudida por las pasiones locales”.

En los años siguientes, EE.UU. avanzó por el continente a una
velocidad vertiginosa, invocando la doctrina de la conquista cuando
tomó tierras indias y mexicanas, llegó al Pacífico y se apoderó de
Hawái, Puerto Rico y otras islas.

Trump aprovecha esa historia social e intelectual, prometiendo
“perseguir nuestro Destino Manifiesto hasta las estrellas”, incluso
“hasta Marte”. Lo hace, en todo caso, con ese estilo brujo y absurdo
que ha perfeccionado, que permite que las ideas convencionales suenen
extravagantes.

Aunque sus detractores se burlen de la idea de anexionar Groenlandia,
resulta que tal anexión ha sido durante mucho tiempo un objetivo de
los políticos estadounidenses, al menos desde 1867, cuando el
secretario de Estado William Seward, poco después de comprar Alaska,
consideró comprar la isla —e Islandia— a Dinamarca. Franklin D.
Roosevelt también le echó el ojo a la isla, y tras su muerte, la
administración Truman, en 1946, ofreció a Copenhague 100 millones de
dólares por Groenlandia, aunque los daneses declinaron la oferta.

Más tarde, el vicepresidente de Gerald Ford, Nelson Rockefeller,
propuso obtener Groenlandia por su riqueza mineral. En sus análisis
Cyrus Leo Sulzberge, periodista, cronista y escritor de no ficción
estadounidense, escribió en 1975, citando el interés nacional, que
“Groenlandia debe considerarse cubierta por” la Doctrina Monroe, es
decir, plenamente dentro del perímetro de seguridad de Estados
Unidos”.

En cuanto a la idea de Trump de añadir más estrellas a la bandera,
William Kristol, un conservador del movimiento Never Trump, está de
acuerdo con la idea, y ha sugerido que Cuba también podría convertirse
en un Estado. Publicó en un tuit poco después de que Trump saliera de
la Casa Blanca en 2021: “60 años con 50 estados es suficiente”. Si
Estados Unidos iba a dejar atrás el trumpismo, tenía que crecer, un
sentimiento con el que Madison estaría de acuerdo.

Enlaces: José Antonio Sanahuja
https://www.defensa.gob.es/documents/2073105/2557568/CE_231_Cap01.pdf

22 de enero de 2025 – Por Greg Grandin, profesor en Yale y autor de
America, América: A New History of the New World y otros libros.

Associated Press

Reiteramos nuestro llamado inicial:

Despierta Patria Grande: Urge un gran PACTO NACIONAL, para combatir y
derrotar al desquiciado matón del barrio, antes que haga cenizas de
propios y extraños y deje a todos sin la Patria de los inmortales
luchadores por la unión de la América Meridional Simón Bolívar y del
Prócer José Martí, sin la presencia de la bestia (666) imperialista.

Un fraternal saludo con nuestra consigna de lucha progresista:
¡ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE!

(*) Columnista de opinión, agroambiental y turístico, promotor del
desarrollo sostenible, defensor de la madre tierra, del ambiente y de
todas las especies, en peligro real de extinción irreversible por
diversos factores negativos, entre otros, la falta de acción colectiva
en el plano nacional y mundial.