Militarización, presión geopolítica y regreso de la tutela imperial
Discursos, desplazamientos militares y retórica antinarcotráfico revelan el intento de Washington de retomar el control de la región y frenar el avance del Sur Global
Paulo Cannabrava Filho*
La estrategia de Donald Trump para América Latina reaparece con fuerza y claridad: militarización del Caribe, presión geopolítica sobre los BRICS y ataque directo a la expansión china en la región. En discursos recientes, el ex-presidente deja explícito que pretende recolocar el continente bajo la tutela de Estados Unidos, retomando la vieja lógica de la doctrina Monroe para contener el avance del Sur Global.
1. El discurso que revela la doctrina
Donald Trump expone sin disimulos la estrategia que pretende imponer sobre América Latina. Su retórica mezcla la vieja cruzada contra el llamado “narcoterrorismo”, el endurecimiento contra la inmigración y la reafirmación de que el continente debe permanecer bajo tutela estadounidense. Cuando declara que los países deben elegir entre “un mundo liderado por Estados Unidos” y otro “influenciado por países del otro lado del mundo”, Trump apunta directamente hacia los BRICS y hacia la reorganización del poder global.
2. La disputa con los BRICS y el temor a perder hegemonía
El mensaje implícito en el discurso de Trump es transparente: Estados Unidos ve el ascenso del Sur Global —articulado por los BRICS+, China y Rusia— como una amenaza estructural. Ante la pérdida de influencia relativa, Washington intenta reimponer su centralidad mediante presión diplomática, medidas coercitivas y demostraciones de fuerza. La estrategia busca contener cualquier movimiento que profundice la autonomía regional o rompa con el orden unipolar.
3. Militarización de la región: el Caribe como escenario de demostración de fuerza
El reciente desplazamiento de barcos y aviones estadounidenses hacia el Atlántico y el Pacífico, con énfasis en el Caribe, revela la dimensión concreta de la doctrina que Trump pretende restaurar. No se trata de una simple rotación militar: es un reposicionamiento estratégico que revive la lógica de la Guerra Fría, cuando Washington trataba al Caribe como un patio exclusivo. Cada navío enviado funciona como un mensaje geopolítico —una tentativa de disuadir a los países que buscan soberanía y de intimidar el avance de alianzas como los BRICS+. La militarización vuelve a ser el instrumento predilecto para reafirmar la influencia estadounidense en su zona histórica de control.
4. La retórica del “narcoterrorismo”
Trump intenta justificar esta militarización recurriendo al argumento de siempre: la lucha contra las organizaciones criminales y el supuesto “narcoterrorismo”. Es la misma lógica usada por Reagan en los años 80 y por Bush en los años 2000: transformar problemas sociales complejos en excusas para intervenciones de seguridad y control político.
5. La inmigración como herramienta de chantaje político
Al presentar la inmigración latinoamericana como una amenaza a la estabilidad de Estados Unidos, Trump no habla de seguridad, sino de política interna. La retórica moviliza a su base, alimenta el nacionalismo xenófobo y sirve para presionar a los gobiernos latinoamericanos a alinearse con Washington.
6. El regreso explícito de la política de tutela
La frase de Trump —la elección entre un mundo liderado por EUA u otro alternativo— sintetiza la restauración abierta de la vieja doctrina Monroe. Pero ahora trae un destinatario claro: los BRICS y, en particular, las políticas de expansión económica, tecnológica y diplomática de China en América Latina. Washington observa con creciente inquietud la presencia china en infraestructura, energía, telecomunicaciones e inversiones estratégicas. Al retomar la retórica tutelar, Trump intenta fijar límites: señala que no tolerará que la región diversifique alianzas ni profundice vínculos con el eje euroasiático. Es un mensaje de advertencia y de reafirmación de la supremacía estadounidense.
7. Qué significa esto para Brasil y para el continente
Para los países que integran o dialogan con los BRICS+ —Brasil, Argentina, Venezuela y otros— la estrategia de Trump enciende una alerta. La presión será creciente, y la militarización del Caribe y la retórica agresiva forman parte de una ofensiva mayor contra la autonomía del Sur Global. Enfrentar esta reedición de la tutela imperial requiere retomar la lucha de liberación nacional en cada país, fortaleciendo proyectos propios de desarrollo e integración regional. La soberanía deja de ser un principio diplomático y se convierte en una cuestión de supervivencia: condición indispensable para que nuestros pueblos definan su destino sin sometimiento a potencias externas.
*Paulo Cannabrava Filho, periodista editor de la revista virtual Diálogos do Sul Global





