Flávio Bolsonaro intenta usar su candidatura como moneda de cambio mientras las encuestas refuerzan la ventaja de Lula
El movimiento del senador expone un intento de negociar una amnistía para su padre, mientras el sondeo muestra a Lula adelante en todos los escenarios evaluados
Paulo Cannabrava Filho*
Flávio Bolsonaro, senador y —todo indica— el hijo número uno del expresidente, anunció su intención de disputar la Presidencia afirmando contar con el aval de su padre. No satisfecho con el lanzamiento anticipado, ahora declara públicamente estar “dispuesto a negociar” su propia candidatura, afirmando que eso “tiene un precio”. Deja en el aire el mensaje: el precio sería la promesa de amnistía para su padre, condenado por delitos graves relacionados con la tentativa de golpe del 8 de enero.
El movimiento suena a chantaje político a plena luz del día. No se trata solo de usar la disputa presidencial como pieza de negociación; es transformar la democracia en un mostrador de favores, condicionando su participación en el proceso electoral a la garantía de impunidad familiar.
La escena se vuelve aún más reveladora cuando se la coloca junto a los datos de la encuesta más reciente. En todos los escenarios evaluados, Lula aparece con un desempeño claramente superior al de los principales nombres de la derecha.
Lula x Flávio Bolsonaro: 51% a 36%
Lula x Eduardo Bolsonaro: 52% a 37%
Lula x Ratinho Jr: 47% a 41%
Lula x Tarcísio: 47% a 42%
Flávio, justamente aquel que amenaza “negociar” su candidatura, es quien presenta el peor desempeño entre los adversarios medidos —y eso no pasa desapercibido. Todo indica que el electorado distingue entre un liderazgo que gobierna y otro que actúa a base de bravatas, presiones y cálculos personales.
Los números desmontan la narrativa de fuerza del bolsonarismo. El gesto de Flávio puede ser menos una ambición electoral real y más un intento desesperado de presionar al sistema político para salvar a su padre. Su candidatura parece servir como instrumento de presión, no como proyecto nacional.
Al mismo tiempo, los datos muestran que Lula mantiene una ventaja sólida, incluso frente a figuras fuertes de la derecha tradicional, como Ratinho Jr y Tarcísio. La disputa será dura, sin duda, pero hoy quienes entran debilitados en el tablero son justamente aquellos que intentan manipular el proceso electoral en busca de una amnistía.
*Paulo Cannabrava Filho, periodista editor de la revista virtual Diálogos do Sul Global





