1977-2025.
Julio Yao Villalaz: Autor único de la declaración
Tack-Kissinger,
documento base del tratado sobre el Canal.
El tratado dispuso la transferencia del Canal a
Panamá el 31 de diciembre de 1999.
Por. Franklin Ledezma Candanedo,
Periodista del Corinto Bolivariano: Panamá.
En este 2025 se cumplen 48 años de la firma de esos tratados, que
representan un hito crucial en la historia de Panamá, ya que marcaron
el camino hacia la recuperación de la soberanía sobre el Canal de
Panamá. El histórico suceso está fatalmente marcado por hechos que
desvirtúan la trascendencia del alpinismo generacional, entre otros,
la vigencia a perpetuidad de un peligroso tratado de neutralidad, la
creación de una nueva quinta frontera en el área canalera, por parte
de los amos chocolates nativos, definidos así por el invicto general
Omar Torrijos Herrera y por la firma de ofensivos memorandos de
entendimiento entre Panamá y EE.UU. (1990-2024), que legitiman la
existencia de bases militares en nuestro territorio.
Antecedentes.
En septiembre de 1973, Henry Kissinger se reunió con el canciller de
Panamá, Juan Antonio Tack, y con Ellsworth Bunker, firmante junto al
entonces embajador de Panamá en la OEA, Miguel Moreno, de la
Declaración Moreno-Bunker. El presidente Mao se había pronunciado el
10 de enero a favor de Panamá ante millones de sus conciudadanos.
En Nueva York, el canciller Tack propuso que, en lugar de redactar el
nuevo tratado artículo por artículo, era mejor redactar primeramente
un acuerdo de principios como base conceptual de las negociaciones,
dejando los detalles para después. Es así como nació la Declaración
Conjunta Tack-Kissinger del 7 de febrero de 1974. La redacción final
de dicha Declaración de los 8 Puntos, estuvo exclusivamente a cargo de
Julio Yao, Asesor Personal del General Torrijos y del canciller de la
dignidad, quien modificó el Punto 8 sobre Obras Nuevas para someterlas
a una fecha fija de terminación.
La histórica votación en el pleno del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas de 1973 —con la que Panamá se apuntó una importante
victoria diplomática sobre los Estados Unidos al encauzarlos a vetar
un proyecto de resolución que contaba con el apoyo de 13 de los 15
países miembros de dicho organismo— impulsó al Gobierno panameño a
seguir aprovechando el escenario internacional para expresar su
insatisfacción con un proceso negociador que continuaba sin reconocer
la totalidad de sus aspiraciones.
Por ello, las autoridades panameñas diseñaron una estrategia
diplomática en la que utilizaron foros y reuniones bilaterales con
gobernantes de otros países para visibilizar el “problema canalero”
con el fin de crear una red de apoyo que presionara a los Estados
Unidos a flexibilizar su reticente postura con respecto a las demandas
de Panamá.
Esa campaña hábilmente ejecutada por el general Omar Torrijos y el
canciller de la dignidad Juan Antonio Tack y Julio Yao, asesor
personal de ambos, se llevó a cabo en paralelo al proceso de
negociación entre Panamá y los Estados Unidos (1973-1977) y logró
sumar un abrumador apoyo internacional hacia la denominada “Causa
Panameña”.
Durante el acto de la firma, en la Asamblea Nacional de Panamá,
Kissinger expresó que la Declaración era un “acto de reconciliación
entre Panamá y EE.UU.” La Declaración fue resultado del triunfo de
Panamá durante la Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU en marzo
de 1973.
En las negociaciones, Bunker proponía que Panamá otorgara derechos de
defensa después de 1999 a perpetuidad a EE.UU., lo cual Tack rechazó.
Sin embargo, en EE.UU. el tema se politiza en contra de Panamá durante
las elecciones presidenciales: 68 senadores, liderados por Strom
Thurmond, se opusieron.
En 1975, Kissinger y Sol Linowitz declararon que; “Panamá no debía
hacerse ilusiones con la idea de ser independiente con el Canal”, lo
cual enfureció a Omar Torrijos y casi hace naufragar las
negociaciones. Para responder a Kissinger, Torrijos y Tack
autorizaron a Julio Yao refutar al secretario de Estado desde México,
lo cual hizo en Méjico, en un almuerzo con 300 corresponsales de
prensa.
Hasta febrero de 1977 únicamente se hablaba de un solo tratado del
Canal. En mayo de 1977, Bunker sugirió que el tema se dividiera en
dos partes y Panamá aceptó: EE. UU, tendría derecho a defender el
Canal ante amenazas externas, y Panamá haria lo propio ante amenazas
internas. EE.UU. aceptó este principio y también la fecha de
expiración, el 31 de diciembre de 1999.
En agosto de 1977 los responsables anunciaron el fin de las
negociaciones, y Carter y Torrijos firmaron el tratado Torrijos-Carter
el 7 de septiembre ante la OEA. Es necesario señalar que el Tratado de
Neutralidad, documento negociado sin participación de Julio Yao, no
incorporó el principio citado, dejando a perpetuidad la defensa
ABSOLUTA (interna y externa) del Canal únicamente en manos de EE.UU.
Las negociaciones del tratado de neutralidad estuvieron a cargo de
conocidos personajes vasallos del imperio hegemónico, cuyos nombres no
merecen ser mencionados en esta entrega periodística, pero sí la mayor
condena y escarnio por parte de la mayoría ciudadana heredera del
coraje de los mártires y sobrevivientes del alpinismo generacional.
Sobre dicho tratado, es necesario advertir que se aduce la existencia
de supuestos derechos de intervención, ya que después de aprobados por
el Congreso de EEUU, se le introdujeron enmiendas y reservas, que
Panamá nunca aceptó. Lo único positivo de este documento es que
contempla el paso neutral de barcos por el canal de Panamá, lo que
consideramos muy dudoso e incierto, y valga un ejemplo concreto que lo
corrobora:
El 9 de diciembre de 2008, cuando el destructor “Almirante
Chabanenko”, buque insignia de la Flota del Norte de Rusia, cruzó el
Canal para sorpresivamente encontrar que el sitio asignado para
atracar (Muelle 2 de Rodman) estaba ocupado por una nave de guerra de
EE.UU. lo que afectó a la nave rusa, que tuvo que vagar sin rumbo por
el Golfo.
Destacamos que la Reserva o Enmienda De Concini, estableció que, si el
Canal fuese cerrado o se entorpecen su funcionamiento, cada parte
podría tomar las medidas necesarias, incluyendo el uso de la fuerza
militar para normalizar el funcionamiento de la vía interoceánica. Por
su parte, la Reserva Nunn estableció que después del 31 de diciembre
de 1999 ambas naciones podían negociar y firmar acuerdos para
preservar la neutralidad, e incluso el establecimiento de fuerzas
militares estadounidenses o de bases.
A pesar de que el histórico acontecimiento que tuvo lugar el 7 de
septiembre de 1977, está marcado fatal y negativamente por los hechos
descritos en la parte inicial del presente artículo, sin ninguna
participación del General Torrijos, ni del Canciller Juan Antonio
Tack, ni del patriota insobornable Julio Yao Villalaz, nos
congratulamos del 48 aniversario de la firma de los Tratados
Torrijos-Carter, que significó el triunfo de la lucha nacionalista.
La gran empresa patriótica del perfeccionamiento inconcluso de la
independencia nacional debe continuar y urge hacerlo mediante un gran
PACTO NACIONAL, que enfrente, combata y elimine todo lo que minimice
el valor del alpinismo generacional y la entrega vital de los héroes
de la Patria, condene y borre de los anales históricos, el nombre de
los lacayos nativos del intervencionista y belicoso imperio
hegemónico. ¡NADA MÁS, NADA MENOS!
Un fraternal saludo para lectores y contactos inteligentes, con
nuestra consigna de lucha progresista. ¡ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE!
Franklin.
Himno Patriótico: ¡Colonia Americana…! ¡No! – Autor de la letra y
música Luis (Lucho) Bejarano (q.e.p.d), colega, amigo y compañero de
mil batallas. Franklin.





