EL SIONISMO IMBRICADO EN LA GUERRA CONTREA IRAN

Por Bernardo Barranco V.

En la guerra del Golfo de Medio Oriente, se enfrentan las versiones 

más radicalizadas del Islam, el sionismo judío y el sionismo 

cristiano. Las religiones abrahámicas se enfrentan en sus versiones 

más fundamentalistas. Pondremos el acento en el sionismo cristiano que 

está en pleno ascenso desde los años ochenta del siglo pasado, 

principalmente en Estados Unidos. ¿Cuáles son sus principales 

características? ¿Qué tanta influencia tiene el sionismo cristiano en 

la guerra que emprendió Estados Unidos? El sionismo cristiano 

estadunidense puede caracterizarse como un movimiento teopolítico 

derivado de los evangélicos conservadores estadunidenses. Compuesto 

por pentecostales blancos y protestantes fundamentalistas, han 

conformado gran parte de la base electoral de Donald Trump. Sostienen 

que, al final de los tiempos, Cristo gobernará el mundo durante mil 

años antes del juicio final. Este poderoso movimiento evangélico, 

compuesto principalmente por estadunidenses que conforman una 

importante base de MAGA, creen que la creación del Estado moderno de 

Israel, es no sólo es una iniciativa geopolítica, sino el cumplimiento 

de una profecía bíblica. Para ellos, el pueblo judío es un pueblo 

elegido y rechazan cualquier existencia de un Estado palestino.

El sionismo cristiano es un tema prácticamente desconocido para el 

público general. Para la academia resulta ser un objeto de estudio 

bastante contradictorio. Podría suponerse que aborda la relación entre 

el cristianismo y el judaísmo, pero en este ámbito, lamentablemente, 

se suele pensar más en las persecuciones de siglos pasados, el 

antisemitismo y los horrores del Holocausto. La idea de un 

cristianismo militante prosemita es, por lo tanto, cuando menos, 

sorprendente a primera vista.

Es importante aclarar que entendemos el término «sionismo», como el 

nacionalismo judío surgido en Inglaterra en el siglo XIX. 

Originalmente fue un concepto secular que reivindicaba la creación del 

Estado de Israel. Con el tiempo, sectores religiosos conservadores 

judíos lo redireccionaron hacia fines expansionistas. Por ello, 

entendemos «sionismo cristiano» no sólo como una reivindicación 

nacional cristiana sobre el territorio de Israel, sino como el 

movimiento de cristianos que apoyan este nacionalismo ultraconservador 

judío. Es decir, por una lectura fundamentalista o literalista de la 

biblia que establece al pueblo hebreo como el pueblo elegido por Dios.

¿Qué incidencia tiene en la política de la Casa Blanca? Impresionó el 

6 de marzo la imagen de Donald Trump en el despacho oval rodeado de 

pastores evangélicos que lo perciben como el elegido o el mesías 

salvador. Le perdonan todo porque le perciben como el catalizador 

apocalíptico del fin de los tiempos y del advenimiento de una nueva 

era. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, ha 

recibido duras críticas de países árabes tras sugerir que Israel tiene 

un derecho bíblico sobre gran parte de Oriente Medio. En ese sentido, 

el comentarista estadunidense de derecha, Tucker Carlson, declaró que 

Israel tiene un derecho divino sobre un territorio que se extiende 

desde el río Éufrates hasta el Nilo, lo que abarcaría a Líbano, Siria, 

Jordania y partes de Arabia Saudita. Pete Hegseth, secretario de 

Defensa de Estados Unidos, enfrentó duras críticas por incorporar 

preceptos religiosos cristianos en su discurso militar, que 

incorporaba referencias a las Cruzadas y oraciones por una «violencia 

abrumadora». Cuestionado por introducir en cursos conceptos de «Guerra 

Santa», estas declaraciones, que mezclan fe y guerra, están generando 

controversia en la prensa secular.

Si bien es difícil de cuantificar, se estima que la base conservadora 

de evangélicos en Estados Unidos está entre 100-130 millones de una 

población de 293 millones, es decir, cerca de 40%, de los cuales 

podría calcularse alrededor de 15 millones de evangélicos sionistas. 

Los cristianos sionistas no se limitan a apoyar al Estado de Israel, 

tanto políticamente como financieramente. Presionan por el»Gran 

Israel», el objetivo declarado de la coalición gobernante en torno a 

Benjamin Netanyahu, al que se unen nacionalistas anexionistas, 

fundamentalistas religiosos y supremacistas que planean expulsar a sus 

conciudadanos árabes del país, relegando prácticamente al olvido a los 

movimientos judíos seculares, anticoloniales y liberales.

Son grupos de ultraderecha religiosa que sueñan con el cumplimiento 

escatológico. Funcionan como grupos de presión incluso más 

comprometidos que la mayoría de los grupos de interés judíos. Brindan 

un amplio apoyo político, financiero y práctico al Estado moderno de 

Israel. Creen, de manera literal, las expresiones contenidas del 

Antiguo Testamento que exalta al pueblo elegido y consideran que la 

expansión de los judíos de Israel en la región como necesaria para la 

guerra apocalíptica final que conducirá al Armagedón, la batalla final 

entre el bien y el mal, y al regreso de Jesús. Pero el sionismo 

cristiano no se queda ahí, algunas interpretaciones implican la 

conversión de los judíos o su destrucción en el juicio final. Hay una 

narrativa apocalíptica de la supremacía de la fe cristiana sobre la 

judía que ejerce una influencia decisiva en los procesos de paz. En 

conclusión, el sionismo cristiano nos remite a un movimiento religioso 

cuya misión es apoyar el nacionalismo sionista político judío, 

centradas en el cumplimiento de profecías bíblicas. Hay coincidencias 

teocráticas; sin embargo, las motivaciones teológicas del sionismo 

cristiano difieren notablemente de las del sionismo judío. La 

interpretación bíblica del sionismo cristiano consiste en una lectura 

literal de las profecías sagradas aplicadas a los acontecimientos 

contemporáneos relacionados con Israel; esta interpretación se nutre 

de peligrosas esperanzas milenaristas.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2026/04/08/opinion/014a1pol