DAVOS. LA ONU DE LOS PODEROSOS

Las negociaciones sobre la guerra en Ucrania se trasladan del Consejo de Seguridad a foros de élite, con Trump en el centro del escenario

Paulo Cannabrava Filho

Davos, en Suiza, viene funcionando cada vez más como una especie de ONU de los poderosos. No la ONU de los pueblos, ni la de las naciones formalmente representadas, sino la de los jefes de Estado más influyentes y de los grandes empresarios globales. Un espacio donde el poder político y el poder económico se confunden, se superponen y, muchas veces, deciden el destino del mundo al margen de las instancias multilaterales oficiales.

En este escenario, Donald Trump aparece como la gran vedette del Foro. No solo como presidente en ejercicio, sino también como empresario poderoso, capaz de moverse con soltura entre gobiernos, mercados e intereses privados. Es en este escenario donde comienzan a orbitar anuncios y negociaciones que, en teoría, deberían estar siendo conducidos bajo el amparo del derecho internacional y de las Naciones Unidas.

El día 22, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky anunció que los documentos para poner fin a la guerra en Ucrania estarían “90% resueltos” y que se estaría preparando, para breve, una reunión trilateral entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania en los Emiratos Árabes Unidos. El enviado especial de Trump, Steve Witkoff, confirmó que las negociaciones avanzan y que incluso viajó a Moscú para reunirse con Vladimir Putin, acompañado por Jared Kushner, yerno de Trump. El Kremlin confirmó los encuentros con los emisarios, pero mantuvo silencio sobre el contenido de los documentos y sobre la reunión tripartita en Abu Dabi.

El dato más inquietante es precisamente este: negociaciones centrales para el fin de una guerra que involucra a potencias nucleares, miles de muertos e impactos globales están siendo desplazadas de la ONU hacia foros informales de poder, como Davos, y hacia articulaciones conducidas por empresarios-políticos. Frente a esto, la pregunta se impone, directa e incómoda: ¿para qué sirve, al fin y al cabo, el Consejo de Seguridad de la ONU?

*Paulo Cannabrava Filho*