HABLA MOSCU (XXVI)

BOLETÍN 21 JUNIO 2022

DISCURSO DEL REPRESENTANTE PERMANENTE DE RUSIA ANTE LA ONU, VASILY NEBENZIA, DURANTE LA REUNIÓN DEL CONSEJO DE SEGURIDAD SOBRE LA CUESTIÓN DE LA INCITACIÓN A LA VIOLENCIA EN EL CONTEXTO DE LA SITUACIÓN EN UCRANIA, 21 DE JUNIO DE 2022

La ideología de la violencia y el odio, incluso contra sus propios ciudadanos, es el fundamento de la política de Estado de las actuales autoridades ucranianas.

Esta ideología provocó los atroces crímenes del régimen de Kiev contra su propio pueblo, lo que se hizo en una de las principales causas de la actual crisis en Ucrania.

Teniendo en cuenta el hecho de que, cuando se independizó Ucrania en 1991, la población rusa y de habla rusa representaba al menos el 60 %, y solo los residentes del oeste de Ucrania hablaban el idioma ucraniano, las autoridades ucranianas tuvieron que posponer la implementación de su programa rusofóbico.

La negación, y luego la denigración de la memoria histórica compartida con Rusia y el odio a todo lo ruso, se fue introduciendo en la sociedad paulatinamente, año tras año.

Ucrania, contrariamente a sus intereses nacionales, ha elegido ser un proyecto geopolítico anti-rruso en lugar de la verdadera soberanía.

Los primeros pasos de la junta de Kiev tras el golpe de Estado de Maidan en 2014 fueron una incitación directa a la violencia contra la población de habla rusa.

Toda la población del país estaba dividida en ciudadanos de primera y segunda clase. La segunda categoría incluía tanto a los que se identificaban como rusos étnicos como simplemente a todos los hablantes de ruso.

Se aprobaron una serie de leyes que infringieron sus derechos. Estados Unidos y sus aliados occidentales estaban muy interesados en la formación del nacionalismo ucraniano, basado en la rusofobia, que vieron en ello una excelente oportunidad para romper los lazos históricos entre Ucrania y Rusia, tal como lo exigían las necesidades geopolíticas correspondientes.

A pesar de la rusofobia salvaje y el racismo en Ucrania, todavía tenemos una buena actitud hacia el pueblo ucraniano, la cultura y el idioma ucranianos. Los ucranianos son un pueblo familia y amigo para los rusos.

Es solo que sus líderes actuales están implementando una agenda geopolítica ajena tanto a nosotros como al pueblo ucraniano.

OPINIÓN DE LA PORTAVOZ DE LA CANCILLERÍA DE RUSIA MARÍA ZAJÁROVA SOBRE LA CRISIS ALIMENTARIA

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha publicado en su sitio web una lista consolidada de datos sobre la producción de granos para la temporada 2021/2022.

¿Y qué es lo que vemos en las cifras de los expertos de la ONU?

De acuerdo con los resultados del año agrícola 2021/2022, se espera que el volumen de producción de granos en el mundo alcance los 2.800 millones de toneladas, lo que supera el mismo indicador de la campaña 2019/2020.

El volumen de las reservas de cereales será un récord de 850 millones de toneladas (significativamente más alto que el nivel del año pasado).

Según los resultados del presente año agrario, la relación de niveles de almacenaje y consumo de granos será del 30,5%, superando también el nivel medio.

 Es decir habrá más grano en el mundo. Ahora miremos los datos sobre las operaciones comerciales.

Los volúmenes esperados de comercio de granos son más altos que los de la temporada 2019/2020. (439,2 millones de toneladas). Hay datos particulares, por ejemplo, para el trigo.

El nivel físico de las reservas y el volumen de comercio de este producto aumentará – hasta 192 millones de toneladas (un 1,5% en comparación con el período anterior).

Se espera una dinámica similar en la producción y el comercio de cereales forrajeros y arroz.

Por qué es importante? Por lo siguiente.

Los representantes de Occidente en todas las plataformas, incluida la ONU, nos acusan de que, debido a las acciones de Rusia, el volumen de cereales en el mercado ha disminuido y Moscú no permite que se realicen operaciones de suministro de cereales.

Por eso, según explican, el precio del trigo y los cereales está creciendo. De hecho, resulta todo lo contrario: la cantidad de cereales en el mercado es mayor que en años anteriores, el volumen del comercio también está creciendo.

Resulta que el precio (que realmente está creciendo) no está aumentando debido a las acciones de Rusia.

Las razones de eso es un tema aparte, y aquí los expertos difieren en sus evaluaciones.

Pero también hay conclusiones comunes:

1. Errores sistemáticos de Occidente en la previsión de su política agrícola.

2. La inflación global provocada por los mecanismos financieros y monetarios miopes que utilizó Occidente durante la pandemia.

3. La transición mal concebida de los países de Europa y América del Norte hacia la energía “verde” en cuanto a la introducción forzada de tecnologías de biocombustibles.

4. Restricciones ilegítimas que socavan el funcionamiento de las cadenas mercantiles-dinero habituales. Sobre el tema de la realidad de la hambruna potencial, los expertos se inclinan cada vez más hacia un escenario pesimista.

Creen que muchos pueblos sufrirán, aún más se empobrecerán. Y los culpables de esto son los regímenes occidentales que actúan como provocadores y arruinadores

DESMINTIENDO LOS MITOS DIFUNDIDOS POR LA CÚPULA DE LA UNIÓN EUROPEA

Afirmación:

Rusia está convirtiendo los cereales en arma y recorta los suministros de cereales y fertilizantes en respuesta a las sanciones occidentales. (Fuente: Declaración del presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la sesión del Foro Económico Mundial en Davos, 24 de mayo de 2022).

La realidad.

La Federación de Rusia, como actor responsable en el mercado mundial de alimentos, tiene la intención de continuar cumpliendo concienzudamente sus obligaciones en virtud de los contratos internacionales en términos de entregas de exportación de productos agrícolas, fertilizantes, portadores energéticos y otros productos críticos.

Estamos profundamente preocupados por una posible crisis alimentaria y somos muy conscientes de la importancia del suministro de bienes socialmente significativos, incluidos los alimentos, en aras del desarrollo socioeconómico de los Estados de Asia, África, América Latina y Oriente Medio y los objetivos del desarrollo sostenible.

Este año se espera una buena cosecha de trigo en Rusia, que permitirá a nuestro país ofrecer 25 millones de toneladas de grano para exportación a partir del 1 de agosto de 2022.

La oferta exportable de fertilizantes de junio a diciembre de 2022 ascenderá a por lo menos 22 millones de toneladas (el 20% del consumo mundial durante este período).

Después del inicio de la OME, Rusia continuó brindando asistencia humanitaria a los países necesitados por canales bilaterales y multilaterales.

A través del Programa Mundial de Alimentos de la ONU se han enviado alimentos rusos a Líbano, Tayikistán, Kirguizistán, Cuba, Yemen y Sudán. De manera bilateral, se brindó asistencia a Sudán y Cuba — de 20.000 toneladas para cada país.

Al mismo tiempo, el principal obstáculo para las relaciones de exportación normales de Rusia (y Bielorrusia) con los compradores de cereales y fertilizantes son las restricciones unilaterales ilegítimas de la UE, EEUU y sus satélites.

El régimen de sanciones introducido por Bruselas y destinado a socavar la economía rusa, afecta las bases fundamentales de la actividad económica exterior de las empresas rusas, incluido el sector agroindustrial, limitando su capacidad para producir fertilizantes y productos agroindustriales y las posibilidades de exportar no solo a la UE, sino también a terceros países.

El bloqueo económico de Crimea y Sebastopol por parte de la Unión Europea, incluidas las restricciones impuestas a los puertos de Crimea, en este contexto es un factor adicional que afecta negativamente a la seguridad alimentaria global.

Nos vemos obligados a constatar que, en este contexto, la Unión Europea utiliza abiertamente el tema de la “responsabilidad” de Rusia por el deterioro de la situación en el campo de la seguridad alimentaria mundial, para persuadir a terceros países de apoyar la política antirrusa de Occidente.

SOBRE LOS HECHOS QUE LLEVARON AL INICIO DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y LA GRAN GUERRA PATRIA.

El año 1938 fue una fecha clave en la Historia del siglo XX porque por primera vez el Tercer Reich se expandió más allá de sus fronteras.

El objetivo fue la tierra natal de Adolf Hitler, Austria, que mediante un referéndum, aprobaría la anexión y unificación dentro de Alemania durante un proceso conocido como el “Anschluss”.

Fue usada para referirse a la anexión de Austria y la Alemania nazi en una sola nación, el 12 de marzo de 1938 como una provincia del III Reich.

Para la primavera de 1939, Alemania se apoderó de todo el territorio de Checoslovaquia y la región de Klaipeda de Lituania. Mientras Gran Bretaña y Francia se empeñaban en la política de apaciguamiento del agresor, había un país que buscaba la alianza con Hitler.

En diciembre de 1933, Polonia ofreció a Alemania una alianza antisoviética; pero en ese momento era demasiado radical incluso para los dirigentes nazis.

El 26 de enero de 1934, se firmó una declaración polaco-alemana sobre la resolución pacífica de controversias y abstención del uso de la fuerza.

Fue Polonia la que bloqueó los intentos de crear seguridad colectiva en Europa, incluido el proyecto del Bloque del Este.

Cuando Alemania comenzó a revisar las fronteras europeas, Polonia tomó medidas similares.

En marzo de 1938, Varsovia organizó provocaciones en la línea de demarcación con Lituania, le presentó un ultimátum, exigiendo reconocer oficialmente la región de Vilna ocupada por las tropas polacas en 1920 y anexada en 1922 como territorio polaco.

De lo contrario, Polonia amenazó a Lituania con la guerra. Esta iniciativa recibió el apoyo de Berlín.

Un poco más tarde, junto con Alemania, Polonia participó en el desmembramiento de Checoslovaquia, ocupando la región de Teszyn.

De hecho, Polonia actuó como coagresor; en una conversación con Hitler el 20 de septiembre de 1938, el embajador de Polonia en Berlín indicó que fue precisamente la posición de su país la que permitió paralizar “la posibilidad de una intervención soviética en la cuestión checa”.

En marzo de 1939, Polonia se encontró nuevamente del mismo lado de las barricadas con Alemania, apoyando activamente la idea de la ocupación de la Rus de Subcarpatia por parte de Hungría.

En circunstancias que se han descrito en nuestros ediciones anteriormente, en 1939 la Unión Soviética, siendo la única potencia en Europa sin acuerdo alguno con Alemania nazi, al fracasar todos sus intentos de crear un sistema de seguridad colectiva por el saboteados por Gran Bretaña y Francia, para garantizar su seguridad y sus intereses nacionales, se vio obligada a firmar un tratado de no agresión, que se conoce como el Pacto Molotov-Ribbentrop.

 El pacto se firmó en Moscú el 23 de agosto de 1939, nueve días antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial.

Sus protocolos secretos anexos contemplaban la división de Europa Oriental en zonas de influencia (no otorgación de territorios).

En este momento la URSS no estaba preparada para una guerra a solas con Alemania.

En el este, Japón llevó a cabo operaciones militares contra la URSS y Mongolia en la región del río Khalkhin Gol.

Así que este pacto le permitió evitar una guerra en dos frentes y trasladar sus fronteras a 200 kilómetros de las ciudades mas importantes, retrasar el estallido de la guerra, fortalecer la capacidad de defensa y salvar cientos de miles de vidas humanas.

El 1 de septiembre de 1939, la Alemania nazi atacó Polonia.

La Wehrmacht ingresó al territorio de Ucrania Occidental y Bielorrusia Occidental.

El 15 de septiembre, el embajador alemán en Moscú recibió instrucciones de notificar a la parte soviética que “si no hay una intervención rusa, no se formaría un vacío político en las tierras que se encuentran al este de la esfera de influencia alemana, aquí se pueden formar nuevos estados.

Por lo tanto, las tierras de Ucrania occidental y Bielorrusia occidental estaban bajo la amenaza de la ocupación nazi.

Bajo estas condiciones, el 17 de septiembre de 1939 gobierno soviético dio orden a cruzar la frontera soviético-polaca para garantizar su seguridad y mover lo más al oeste posible las posiciones iniciales de los ejércitos nazi.

La Unión Soviética no estaba en guerra con Polonia, que fue reconocido por los círculos gobernantes de los países occidentales y el gobierno polaco en el exilio.

Ni Londres ni París consideraron acciones de la URSS como “agresión”, no declararon protestas oficiales a Moscú al respecto.

Los territorios en mención anteriormente formaban parte del Imperio Ruso y fueron ocupados por durante la intervención polaca en 1919 -1921, cuando Rusia fue debilitada por guerra civil.

El conocido estadista británico D. Lloyd-George comentó después los hechos de septiembre de 1939:

 “La URSS ocupó territorios que no eran polacos y fueron ocupados por Polonia después de la Primera Guerra Mundial… Sería una locura poner el avance ruso al mismo nivel que el avance de Alemania.”

Es importante destacar que Rusia de hoy no goza de resultados de este pacto.

Las adquisiciones territoriales de la URSS son utilizadas por la actual Lituania (territorio de Vilna), Bielorrusia (Bielorrusia occidental), Ucrania (Ucrania occidental) y Moldavia (todo el territorio del país sin Transnistria).

En abril y mayo de 1940 las tropas alemanas ocuparon Dinamarca, Noruega y Bélgica, y luego, a través de los Países Bajos y Luxemburgo, fue atacada Francia, que capituló el 22 de junio.  El 10 de junio de 1940 Italia se sumó a la guerra para apoyar a Alemania: en agosto se apoderó de la Somalia Británica, partes de Kenia y Sudán, y a mediados de septiembre invadió Egipto desde Libia, tratando de abrirse paso hasta Suez.