NICARAGUA (Y CUERPO DIPLOMÁTICO) SALUDAN A CASTILLO

El presidente de Nicaragua, comandante Daniel Ortega, y la vicepresidenta, compañera Rosario Murillo, hicieron llegar su abrazo y el cariño de su pueblo al presidente del Perú, profesor Pedro Castillo Terrones, quien agradeció el gesto de amistad y expresó su disposición a incrementar los vínculos entre ambas naciones hermanas.

La ocasión tuvo lugar en el Palacio de Gobierno, durante la ceremonia de saludo protocolar al Cuerpo Diplomático acreditado en el Perú a la que, en representación del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, concurrió la embajadora de Nicaragua, Marcela Pérez Silva.

El mandatario peruano en un hermoso discurso se refirió a “la vocación integracionista del pueblo peruano”. Condenó “los bloqueos, los embargos y las sanciones unilaterales que solo afectan a los pueblos” y defendió “el derecho de cada pueblo a mantener sin obstáculos el intercambio comercial y cultural con el resto de la comunidad global”.El presidente Castillo, quien estuvo acompañado por su ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Béjar, reafirmó que gobernará “con el pueblo y para el pueblo”.

Dijo que busca mantener relaciones pacíficas, constructivas y de interés recíproco con todas las naciones del mundo, sin distinción alguna, ni calificaciones de ningún tipo”.Señaló que la política exterior del Nuevo Gobierno del Perú será “autónoma, democrática, social y descentralizada” y estará basada en “el multilateralismo activo, el derecho internacional, la solución pacífica de controversias, el respeto a los derechos humanos, el principio de no intervención, la cooperación para el desarrollo y la protección del medio ambiente”.

Expresó también su deseo de revigorizar la participación del Perú en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), como mecanismo de concertación política para la unidad e integración de América Latina y el Caribe.

“Tengan la seguridad que en mi gobierno podrán encontrar siempre la mano extendida y abierta de un gobierno que representa fielmente el sentir y los anhelos de lo que llamamos “el Perú profundo”, frase con la que solemos hacer referencia a ese Perú que va muchos años más allá de los 200 años de República o de 300 años de colonia, el Perú cuyas raíces se extienden a miles de años, en los que mujeres y hombres poblaron un territorio complejo y diverso, construyendo civilizaciones que son admiradas en todo el mundo. Ese Perú, multilingüe y pluriétnico en costa sierra y selva, en el que conviven, como dijo el escritor Jose Maria Arguedas, todas las sangres”.