BRASIL VIVE BAJO UNA DICTADURA ¿TE DAS CUENTA?

Brasil vive bajo una dictadura ¿Te das cuenta?

Paulo Cannabrava Filho*

Militares gobiernan con el apoyo mayoritario del Legislativo, avalados por el Poder Judicial, con apoyo de los medios, de la lumpen oligarquía y de la lumpen clase media.

Los generales dictadores de la generación del Golpe de 1964 cerraron el Congreso y después lo reabrieron para legitimar la dictadura. Lo reabrieron con dos partidos políticos: el del “Sí” y del “Sí señor”.

Sucedió que uno de los partidos del Sí terminó por volverse un gran frente de lucha por la democracia que evolucionó y, apoyado por la voluntad popular, derrocó a la dictadura. Cuando ese gran frente amenazó volver efectiva la democracia tan solo tuvimos frustraciones. El frente, en aquél momento, no logró las elecciones directas y no impuso una Constituyente soberana.

Esfacelado el frente democrático, fue fácil para la derecha dar el golpe de 2016. Y el golpe fue perpetrado por el mismo Parlamento en un espectáculo grotesco y deprimente de la aprobación de la deposición de la presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT).

¿Qué es una dictadura?

Es la imposición por la fuerza (de las leyes o de las armas) de una candidatura única, sin chance de que las representaciones populares se manifiesten. Sin que haya condiciones para la oposición, a pesar de ter la mayoría de los votos y poder ganar las elecciones si esas fuesen justas y democráticas.

Se han equivocado las oposiciones en 2018 al aceptar la derrota sin denunciar que fueron víctimas de una farsa electoral. La sociedad lo aceptó pasivamente, frente a una oposición perpleja.

Se “eligió” una dupla de militares: un capitán (Jair Bolsonaro) presidente y un general (Hamilton Mourão) vicepresidente. El día siguiente, más de una docena ya ocupaban el núcleo duro y puestos estratégicos y, en secuencia, nada menos que ocho mil militares han ocupado todos los ministerios y autarquías del país. No dejaron que un solo centro de decisión escapara de su tutela.

Eso es dictadura.

Ellos gobiernan con el apoyo mayoritario del legislativo, avalados por el Poder Judicial, con apoyo de los medios. Por ese arreglo, es difícil para un lego darse cuenta de que es una dictadura, pero lo es.

Dictadura es el poder de una sola clase que gobierna el país para sí misma.

Nuestro problema es que tenemos una lumpen oligarquía, una lumpen burguesía y una lumpen clase media. El proletariado que podría salvar la situación ha sido debidamente cooptado o quizás atado y está impotente frente la fuerza del sistema.

Elecciones para la presidencia de las casas legislativas

Los episodios de las elecciones para las presidencias de la Cámara y el Senado dejan claro lo que pretendo demostrar. 

El presidente de la Cámara tiene poder absoluto. La oposición no logra instalar ni siquiera una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) para apurar las responsabilidades de las muertes por Covid-19, para apurar lo que ha sucedido em Manaus.

En la víspera de la votación, las previsiones fundadas en encuestas realizadas por periodistas deban la victoria a Arthur Lira, del Progresistas, de Alagoas, con 302 votos contra 145 de Baleia Rossi, del MDB de São Paulo. Nada menos que 103 votos de diferencia.

Los medios llamaban la atención para el hecho de que Lira estaba condenado por prevaricación en segunda instancia y ha tomado posesión como diputado gracias a una liminar. Estava claro tratarse de un bandido. Al termino del escrutinio Lira venció con más que el doble de votos que el adversário: 301 a 145.

En el Senado, la previsión era de 57 votos para Rodrigo Pacheco (DEM/MG) contra 21 para Simoni Tebet (MDB/MS), confirmados.

Un “anexo”

En las palabras de Rodrigo Maia, el presidente saliente, el Ejecutivo quiere que el Ejecutivo sea un anexo de la Presidencia. Lo logró.

¿Cuánto costó? R$ 3 mil millones para 250 diputados y 35 senadores. Es así como funciona, pero no se dice más “compra de votos”, ahora es “liberación de recursos”.

El PSD solito llevó R$ 600 millones. Ângelo Coronel, del PSD de Bahía ha recibido un extra de R$ 40 millones para sus proyectos. Una vez que el PSD de Gilberto Kassab ya estaba con Lira ¿por qué ese premio?

La verba es destinada para ser gastada en el corral electoral del diputado en acciones como construir puentes, pavimentar carreteras vecinales, construir casas, etc.

La dictadura parlamentaria es dar a cada uno su parte de acuerdo con su fuerza política y fidelidad al gobierno. Lira, el condenado por estelionato ocupa el tercer lugar en la línea de sucesión de la Presidencia de la República. Si por acaso el presidente y su vice viajan, el Presidente de la Cámara asume la presidencia. Pero, por ser reo, hay dudas sobre si Lira podrá o no asumir el puesto.

El PT tiene la mayoría de diputados en la Cámara. En los arreglos hechos con anterioridad, cabría el partido la 1º secretaría de la Casa. Es importante. Como he dicho, el poder del presidente es absoluto, así Lira luego de asumir intentó deshacer el pacto. Finalmente, el PT quedó con la segunda secretaría. 

¿Costó caro? No costó nada. Son dineros previstos en el presupuesto. Hay que estar atentos porque lo que va a ser realmente caro para la nación es lo que nos espera en los próximos dos años de mandato. Una sola agenda; la neoliberal.

La lumpen oligarquía y la lumpen burguesía tienen el gobierno que merecen. La media lumpen recibió un “pqp” como una caricia. Se mueren de miedo de perder el sustento que viene de la publicidad del gobierno y de las empresas estatales o mixtas.

Fuerzas Armadas

Quién decide si será dictadura son las fuerzas armadas dijo el capitán que ocupa la presidencia. ¿Qué dicen los generales? Que harán lo que el pueblo desee, que seguirán la voluntad del pueblo. Lindo eso, parece cosa de comunista. Pero es ahí que la cosa se vuelve dura. Harán de todo para evitar que la nación caiga en las manos de los “comunistas”.

¿En qué siglo estamos? ¿En qué país estamos?

Pero es eso. Seguirán la voluntad soberana del pueblo. Y están preparados para eso. Después de los EUA, Brasil tiene las fuerzas armadas más poderosas y no permitirán que la patria vuelva a las manos de los comunistas.

La obra (la misión por la que tomaron el poder) todavía no está terminada. Es así como piensan generales como Braga Neto, Vilas Bôas, Heleno, Hamilton Mourão, el núcleo duro del gobierno.

“Si no reconocemos el valor de esos hombres y mujeres que están allá, todo puede cambiar. Somos el último obstáculo al socialismo”. Eso no lo dijo el capitán Jair Messias Bolsonaro, sino los generales que comandan las fuerzas armadas y ascendieron al poder por medio de una bien montada Operación de Inteligencia.

Generales de la pandemia

En las manos de esa gente hemos ultrapasados 220 mil muertos.

Empezó la campaña de vacunación. Un alivio, pero no se iludan. Contra la incompetencia no hay vacuna. A cada día se suman las malas noticias. No hubo planificación, por lo tanto, no hay logística. Faltan insumos para todo, sea para producir vacunas, o para dar atención a los enfermos. Manaus es la mayor prueba de eso; falta oxígeno, sobra cloroquina en los kits “preventivos”.

La crisis económica es preexistente.

Ya era grave antes de la pandemia, es más grave hoy día: aumentó el número de desempleados, desamparados y lanzados a la escala de miseria. Son 100 millones de personas que deberían estar cobrando una ayuda de emergencia de por lo menos un salario mínimo, pero el gobierno dice que eso es despesa y que no hay dinero.

Estamos frente a criminales responsables por la muerte de más de mil brasileños al día. Es necesario convencer a la gente que un delito de esa dimensión es crimen contra la humanidade. Son los adeptos de la tortura que no se importan con la vida humana. Criminales de guerra cometiendo crimen de traición a la patria.

¡Es urgente denunciar ese genocidio al mundo!

Teóricamente, el Poder Judicial es el único que tiene las armas jurídicas, morales, para acabar con el genocidio derrocando a ese gobierno y convocando nuevas elecciones democráticas con la participación de todos.

Es preciso movilizar al pueblo en torno de las banderas correctas. Movilizar para el impeachment del capitán es perder energía, es frustrante porque no lleva a nada. No es el capitán, es el gobierno como un todo, son los generales golpistas de las fuerzas armadas que tienen que ser juzgados. Y para eso precisamos contar con la oficialidad democrática, patriótica, que marche al lado del pueblo para salvar la nación.

Termino con una frase de un cuento de Javier Villanueva, apropiada para lo que estamos viviendo:

“Cuándo una dictadura no te mata de bala ¡cuidado! El Opus Dei, el Centrão y el genocida te esperan, 40, 42 años después y te matan de sed, de rabia, de falta de agua para bañarse, para regar las plantas”.

* periodista y editor de Diálogos del Sur