ALFONSO BARRANTES EN EL RECUERDO

92 AÑOS.. Don ALFONSO BARRANTES LINGÁN, EL HONESTO LÍDER


Comparto testimonio de haberlo conocido/ Urpi.


” ¡Doctor!… he visto en un libro de Fidel de los Ángeles Zárate, una foto suya y le dedican un poema… es con Mariátegui” le dije emocionada… y me contestó: “Sí, hace unos largos años, fui Presidente de la FUSM, Federación Universitaria de San Marcos…”… yo, una joven de 18 años, en 1972, no sabía aún. quién era aquel doctor de terno negro, que vivía en el primer piso del departamento que ocupábamos en el 2do. piso de Lampa 1137, 3er. block, segundo piso.

Y nosotras, las tres chicas bullangueras: Soledad, Concho y yo, viviendo junto a mi hermana y su familia nueva.
Eramos un torbellino de voces, andanzas, asomos a la ventana, en donde teníamos el espejo para pintarnos y más… y él pasó una mañana por el patio de debajo, volvía de su oficina del primer block, primer piso… y nos dijo “¿Qué bulla hacen cada mañana en esa ventana? ¡ parecen un canario! ” jajaja…. desde esa vez le decíamos “canario”… ese era todo nuestro conocimiento.

A veces, casi cada noche, ocupábamos una berma, un poyo, al costado de su oficina, que también estaba junto a la del famoso Dr. Peña Cabrera… nosotras sentadas con nuestro tan enamorado enamorado… en el mejor lado oscuro y romántico… entonces, se abría una puerta cercana y era él, que salía como a las 9pm. echaba llave… y nosotros avergonzados nos incorporábamos y él pasaba, con su cálido ¡Buenas noches” con su estilo caxamarquino, calmando nuestro arrobo al contestarle con timidez ¡buenas noches Dr.!…
y con calma avanzaba hacia su casa, en el block de más adentro, en donde vivía con su primo (creo se llamaba Julio Lingán) y la hija de éste, que tenía un gran perro negro.

Por eso, cuando un día leía un libro – que a mi hermana había obsequiado años atrás, el Dr. Fidel De los Ángeles Zárate, en la clínica Javier Prado, en donde lo atendió como enfermera- me sorprendí al ver su foto, el poema… y más… y esto que yo estaba en San Marcos desde dos años atrás, en Oxford, Ciclo Básico, lejos de la ciudad universitaria, no sabìa nada de este enigmàtico señor…. y entonces entre alegre, curiosa y emocionada, fui a su estudio, adelante del edificio… me recibió. y vi en su pupitre un busto de Mariátegui, pequeño… un cuadro en la pared, también del amauta… le llevé el libro y le comenté lo que refiero al inicio… me contò entonces una parte de su vida política.

Al cabo de un año, dejamos de vivir en aquel .lugar tan cercano al paradero del “burro” sanmarquino de Roosevelt.

Luego, recuerdo que tras el asesinato de mi primo Walter Bravo Trinidad, Mártir cantuteño del movimiento estudiantil, en febrero de 1977, con sus humildes padres y mi padre, fuimos a su estudio a consultarle qué hacer, cómo hacer para el reclamo… nos aconsejó denunciar al Estado por el crimen, que aún es impune.

Pasados unos años, leía admirada que era el candidato de la izquierda… fuimos al mitin grandioso, a los varios que convocaba con tanto éxito la izquierda… una tarde, estuve cerca y lo fui a visitar, con mi hijo mayor pequeño… y nos preguntó muy tierno ¿en dónde viven?… y le comenté que la familia ya tenía una propiedad en Lima, y que los mosaicos amarillos, pequeños, que habían sacado de un ambiente de su departamento y que le habían vendido a mi hermana mayor, eran parte del piso de su casa.

En unos años de conocer lo público de su admirado actuar, volví a encontrar al querido “canario” ahora “frejolito”… entonces… en la inauguración del parque Oscar Díaz Bravo, tío y paisano nuestro, periodista muy querido a pesar de su concepción derechista acendrada.. Pdte. de la FPP, dos veces, ya fallecido. Allí, en San Luis, brindamos y con un abrazo volvimos a comentar sobre mi familia, etc.. siempre sencillo y era EL ALCALDE DE LIMA, EL PRIMER ALCALDE SOCIALISTA.

Cuando dejó de serlo… un día lo invité a un plenario de Alcaldes en Cajacay, le llevé el oficio a La Capullana, a su casa, a la dirección que me dió… estaba muy animado a que lo lleve a conocer Cajacay, pero, luego por un imprevisto no pudo viajar.

Llegó 1976… estaba muy grave el Dr. Saturnino Paredes. internado en el Hospital Cayetano Heredia, y por los compañeros que lo frecuentaban, me enteré que estaba desahuciado porque tenía la enfermedad de Creutzfeld o de “vacas locas” y habían dispuesto que dejara la cama… en su humilde casa, su familia, estaba muy preocupada…
Por el teléfono hice llamadas a varios políticos de izquierda en actividad, para que intercedieran. pero, más respuesta tuve del Dr. Genaro Ledesma que recurrió al Colegio de Abogados, etc. y el Dr. Barrantes, me preguntó muy preocupado: ¿qué tiene Saturnino?… le conté… telefónicamente… me dijo espéreme en el hospital… y llegó a visitarlo y hablar en servicio social, exigiendo que se le conservara en la cama…

Así, visitó al Dr. Paredes, inconsciente en su lecho de enfermo… quien, luego, días después falleció… y a su velatorio en San Borja, Municipalidad, concurrió por nuestra llamada… siempre su solidaridad era presente… me refiero a su lado humano, más que al político o junto con él, inherente a su persona plena.

Un día, compartimos una comida de cuy, en el Club Ancash, junto con mi primo Efraín Sarazú, quien logró convencerlo que nos acompañara.

Finalmente, cuando murió su gran amigo Oswaldo Guayasamín, y lo homenajeamos en la radio, lo llamé para entrevistarlo… supimos sus palabras de dolor… sentidas… pero, luego, pronto él también se marchó, en la Habana, Cuba, un 02 de diciembre del año 2000.

Son nuestros sencillos recuerdos de aquel gran Hombre, como él, sencillo, grandioso, dulce, de convicciones firmes, y de apasionado sentir, como el de usar siempre el terno negro desde que su madre falleciera, o el de sentir indisimulado amor por Paloma San Basilio, así como dejar al apra cuando se produjo su maridaje con la derecha y luego de conocer a Chou en Lai, en China, lo que causó su abrazo al vibrante socialismo.

Abrazo tu estela, querido Doctor, compañero grande e inolvidable. Abrazo tu legado, en esta fecha grande de tu nacimiento/
Urpi.- 30-Nbre. 2015. (articulo por sus 89 años).

* Don Fidel de los Angeles Zárate, luego lo supimos, fue diputado cajamarquino, poeta, escritor.
Mi hermana Juana Felida Trinidad Carrillo lo atendió en la Clínica Javier Prado, y es en donde le obsequió sus libros, creo eran dos tomos.